Alejandro Rozitchner: el filósofo triste de la ilusión PRO.


Ni Noam Chomsky ni Jorge Luis Borges podrían describir las escenas públicas protagonizadas por Alejandro Rozitchner. Ni siquiera Shakespeare podría. Acaso Cervantes, tal vez, creador de la inverosímil lucha del Quijote contra los molinos de viento como Rozitchner contra zombies peronistas. Por supuesto que es inútil cualquier intento de descripción. A Rozitchner hay que escucharlo. Y si además se lo ve cuando habla, puede llegar la risa, el sinsentido o la esquizofrenia., dado su nivel de convicción. En todo caso, ya que la descripción queda abortada por razones que pueden verse en el vídeo, podríamos animarnos a una punta de interpretación.


No es la primera vez que este filósofo judío es noticia por sus ridículos públicos. Tampoco es la primera vez que nos detenemos en él en este blog. Ya conté que tuvimos una amistad virtual que, al cabo de intercambios increscendo, terminó por romperse tal su intolerancia, obcecación y cinismo.

La performance de Rozitchner en TV frente a Alejandro Fantino (periodista) fue un halo de repercusiones. Si bien uno sabe a que atenerse ante la presencia anunciada del filósofo, es decir que se sabe de que vienen sus lineales bajadas discursivas, debemos confesar que esta vez -como en ninguna otra - rompió con su perfil predecible y sorprendió.

Pero la sorpresa no es por un cambio ni por oposición a su remanido y obcecado perfil sino más bien se asemeja a las oposiciones citadas de Baudrillard en las que, por ejemplo, la oposición a lo feo no es lo bello sino lo más feo que lo feo o, de otro modo, lo dos veces feo. Así Alejandro Rozitchner causó el asombro público redoblandose sobre sí mismo para multiplicar su optimismo ciego que, si en algún momento tuvo un aura contagiante, hoy, al paso de la gestión macrista, quedó anacrónico, irreal, cómico, psicótico. 

En efecto. Rozitchner sigue pegado a la primigenia imagen que trazaron para pegarle a Macri tras su asunción: el frondizismo, para no decir el "no peronismo". Sigue hablando de "crecimiento" cuando la absoluta mayoría de las variables económicas van en drástica regresión, habla de "corrupción" cuando es empleado de una corporación de dirigentes empresariales con decenas de cuentas off shore en paraísos fiscales y hasta habla del "mejor gobierno desde que yo estoy vivo".


Si uno observa el entorno de Macri, hombre que ya no gobierna, encontrará un cardumen heterogéneo. Ceos, gerentes, técnicos y algunos políticos. De entre todos encontraremos uno solo que sorprende en los niveles Rozitchner por su "autismo" o "irrealidad discursiva", por su cinismo, sus provocaciones y sus bajadas de línea contundentes, siempre y cuando no sea sujeto de preguntas: Marcos Peña.


En efecto. Es Marcos Peña el "superior jerárquico directo" de Alejandro Rozitchner. El filósofo de la ilusión se desempeña como empleado del Estado en el área "Unidad JGM" (Jefatura de Gabinete de Ministros), con Categoría de nivel "A", un sueldo bruto de "$63.925,83" y un horario de 10 a 18 hs., "adecuando su horario a las necesidades de su superior jerárquico". Es de aquí que Marcos Peña se nutre para salir a enfrentar micrófonos con el cinismo y el vetusto voluntarismo que emana.


Las actividades desarrolladas por Rozitchner en el empleo que pagamos todos son las siguientes: "Asesoramiento en el planeamiento y realización de los discursos oficiales y consejos de redacción en la Unidad Ministro. Asesoramiento al Jefe de Gabinete en el análisis y transmisión de las políticas públicas, ideas y tomas de decisiones en relación a la comunicación oficial. Actividad de capacitación permanente del equipo de discurso. Participación en la redacción de discursos presidenciales. Asesoramiento al Presidente de la Nación en cuestiones de fondo de estrategia y comunicación. Coordinación de las áreas de discurso y comunicación de distintos sectores del gobierno nacional".


Aquí abajo (vídeo) lo tenés a Marcos Peña, el "superior jerárquico directo", enfrentando el micrófono del mismo periodista (Alejandro Fantino) con exacta base argumental para todas sus respuestas.



No es la primera vez que el filósofo hace declaraciones desopilantes. Después de la entrevista de Macri con Mirtha Legrand, en la que el Presidente admitió no saber cuánto gana un jubilado, Rozitchner consideró que “no es grave” al tiempo que tildó a la conductora de ser “un poco populista”. También aseguró en una entrevista televisiva que: “el fantasma de los miles de despidos es falso” y que se trata de “una ilusión armada y mantenida que conserva verosimilitud más allá de todo testeo de la realidad”. En otra oportunidad, ante el reclamo salarial de los docentes de mejoras salariales y la apertura de la paritaria nacional, dijo "propongo que los docentes asuman el desafío de desarrollar el entusiasmo de sus alumnos, las ganas de hacer, el interés por algo, las ganas de avanzar y de crecer"

Así es. Rozitchner hace su trabajo y cumple su labor con una convicción vertical, casi militar. Reviste de positividad todo hecho discursivo que atañe al gobierno y a Macri en particular. Hace su trabajo. Pero el problema es que su trabajo ya no tiene función ni sentido. Los números, la realidad social y los prestamistas se llevaron puesto a su "superior jerárquico directo" y al hijo de Franco.

Alejandro Carnero.

Comentarios

  1. hay que ser pelotudo: min 3' 35''. Inversión 3.5% del PBI.
    Inversión de una economía desarrollada occidental: 20 a 25%.
    Una emergente 25 a 30
    Asiática 40
    Ni en la guerra, idiota!!!

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