domingo, 21 de agosto de 2016

Cecilia Ruth Brook, pareja del periodista Alfredo Leuco, es empleada de Michetti en el Senado.


Martha Gabriela Michetti eligió el programa de Alfredo y Diego Leuco para hacer su descargo sobre el dinero que se encontraba en su casa sin declarar y por el que acaba de ser imputada. “Era para pagar los gastos de organización de la cena en la Rural, el decorado, la organización”, repitió ante el atento periodista. Alfredo Leuco sabía perfectamente de qué le hablaba: su pareja, Cecilia Ruth Brook, fue la encargada de organizar esa fiesta y la que, por lo tanto, era la beneficiaria de esos doscientos mil pesos destinados a gastos. Los Leuco nunca mencionaron esa relación familiar mientras fingían llevar adelante una entrevista “independiente”.

Brook recibía en la puerta de la Rural a las personalidades que llegaban a la fiesta en diciembre pasado a la gala de la Fundación Suma, y muchos de los participantes sostienen que se movía casi como la anfitriona. No es una novedad: su relación con Gabriela Michetti es anterior a la presentación oficial como pareja del periodista hace ya varios meses, y suele ser la persona a cargo de planificar y organizar todos los eventos de Michetti, tanto en su actividad política como en su cuestionada Fundación Suma.

Cuando Michetti perdió la interna frente a Horacio Rodríguez Larreta por la candidatura a la jefatura de gobierno de la Ciudad, le dedicó un párrafo especial en sus agradecimientos a “Cecilia Brook y su maravilloso equipo de logística” y marchó junto con ella y un grupo de treinta personas a un retiro espiritual en Mar del Plata donde debían decidir cómo seguirían sus movimientos políticos.

Leuco les escribió a las dos mujeres alguna de sus populares cartas en el último tiempo. Cuando la vicejefa echó a cientos de empleados públicos al llegar a su cargo en el Senado de la Nación, Leuco le dedicó un texto en el que la comparaba con su antecesor Amado Boudou y sostenía que “ella buscar reparar tanta injusticia. Son como el día y la noche. Él es un demonio y ella es un ángel que intenta convertir el infierno en un paraíso. Ojalá pueda”.

Para los mismos días, le dedicó un párrafo similar a su nueva novia, la mano derecha de Michetti: “Hoy Cecilia, es la colorada que me puede. Un arroyito salvaje que me enseñó a disfrutar de muchas cosas que yo ignoraba. Todos los días nos levantamos con la alegría de estar juntos y de construir la mejor pareja que podamos. Nos avanzamos bailando con Los Amados y riendo como chicos de nuestras picardías. Ella me dijo goloso porque yo le pedí un beso demasiado pronto.”

Lo que Leuco no aclaró entonces, ni tampoco la semana pasada cuando habilitó su programa de televisión para que la vicepresidenta se despachará con su incomprobable explicación, es que su relación con Michetti está lejos de ser la de un periodista “independiente”. Brook “mi novia quince años menor” como le gusta presentarla al periodista, con quien viajaron a Europa en enero y conviven desde entonces, tiene un cargo de planta en el Senado de la nación, nombrada por Gabriela Michetti, y formó parte de sus equipos de campaña, así como los de Hernán Lombardi y de Guillermo Montenegro en Vicente López.

La causa en la que está denunciada Gabriela Michetti por el origen de los 50 mil dólares y 245 mil pesos que le robaron avanza, y hoy la denuncia será ampliada por el abogado Leonardo Martínez Herrera para incorporar las novedades surgidas a partir de la investigación periodística que expone a los sponsors de la Fundación Suma, todos ellos contratistas del Gobierno Porteño o del Estado Nacional.

En la declaración ante el juez, las explicaciones de Michetti y su pareja, Juan Tonelli, son contradictorias. Tonelli dice que él llevó el dinero a la casa de Michetti y que este no era de donaciones sino para donaciones. Michetti en la causa dijo que era de donaciones pero en el programa de Leuco dijo que era para pagar los gastos de la fiesta que organizó Brook, tal vez para involucrar más al periodista.

Diego Leuco le preguntó entonces por las contrataciones de Tonelli con el gobierno de la Ciudad. La vicepresidenta aclaró que esos contratos formaban parte de la “actividad privada” de Tonelli, aunque no precisó que todos fueron otorgados cuando ya era su pareja. Tuvo en cambio un extraño párrafo para aclarar que uno de los acuerdos de la pareja era “no hacer nada ilegal”.

La investigación sobre la Fundación, que no tiene balances ni empleados declarados y que recién presentó papeles en la Justicia luego de la denuncia, hizo que suspendieran el lanzamiento que tenían previsto para esta semana en Entre Ríos. Por motivos de agenda de la vicepresidenta, aclararon, sin mencionar la denuncia judicial.

FUENTE: NuestrasVoces.

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