jueves, 21 de abril de 2016

Paul Singer: "Macri, el campeón de la reforma económica".


En el contexto de la burbuja PRO que pretende exparsirse a través de la maquinaria mediática, el regreso o la reinserción de Argentina en el mundo (repetida frase macrista que remite de manera inmediata a la estratósfera menemista) vino manchada. Después de las visitas de Hollande y Obama y de todo el esfuerzo de marketing comandado por Marcos Peña hacia la producción de imagen internacional (el mismo esfuerzo que Videla pretendió durante el Mundial 78, "los argentinos somos capaces" de hacerlo, y además "somos derechos y humanos"), llegaron los Panamá Papers.

En ese contexto, decía, entre tantas portadas del mundo, también recortamos que "Macri llegó a la revista TIME". Allí, a modo de (no tan) sutil escrache, Macri aparece en poco agraciada infografía, junto a Sigmundur Gunnlaugsson (renunciante primer ministro islandés), Vladimir Putin (Rusia), Xi Jimping (China), King Salman (Arabia Saudita) y Jacob Zuma (Sudáfrica), bajo el título "Leadres Linked to the leak". Los Panamá Papers "parecen demostrar cómo el estudio legal ayudó a jefes de Estado, oligarcas y celebridades a lavar dinero, eludir sanciones y evadir impuestos”, cuenta aquella nota.

Ahora, 10 días después, la misma revista (norteamericana) TIME vuelve a citar a Mauricio Macri. Esta vez, bajo la nota titulada "Las 100 personas más influyentes" aparece publicada una breve reseña del empresario devenido en presidente argentino. Aquí el texto completo:

Mauricio Macri: Campeón de la reforma económica.
"Argentina es rica en recursos naturales y capital humano, pero su progreso económico ha sido obstaculizado por la ineptitud y la corrupción de sus líderes políticos. Durante la última década, las políticas del dúo gobernante de Argentina, Néstor y Cristina Fernández de Kirchner, dieron lugar a una inflación galopante, la caída de valor de la moneda y la fuga de capitales. El resultado fue la elección del reformista Mauricio Macri 2015.
Macri ha eliminado los controles de divisas de la Argentina, lo que permite una mayor libertad para el comercio. Él se ha comprometido a reintegrar a Argentina en la economía mundial, en busca de la inversión privada en el extranjero. Y ha tomado medidas para acabar con el valor por defecto de 15 años que ha mantenido al país en el exilio económico desde 2001. Macri todavía tiene importantes tareas por delante, incluyendo el control de la inflación. Pero si se hace honor a su promesa, Argentina, finalmente, puede hacer lo mismo".

La nota está firmada, nada menos que, por Paul Singer, descripto en la misma firma de la nota como "fundador y presidente de Elliott Management Corp., un fondo de cobertura que ha estado implicado en negociaciones de la deuda con el Gobierno Nacional durante varios años".

No obstante la aclaración que da cuenta de la obvia parcialidad firmante, luego de que la maquinaria mediática va apagando el fuego de los Panamá Papers, el nombre de Mauricio Macri reaparece en la revista estadounidense ahora (con la memoria de la mosca) como una de las 100 personas más influyentes.

Lo más notorio de estas jactancias es como, tristemente, pueden inferirse y desenhebrarse causas y movimientos de la inédita y no menos sorprendente circunstancia política vivida en Argentina, país en el que por primera vez en la historia (incluso ante la sorpresa del propio ganador) un candidato explícitamente de derecha llega al poder recolectando votos después de 12 años de un gobierno progresista que logró el mayor crecimiento económico y mayor desendeudamiento de la historia.

La participación de Paul Singer (como nombre icónico de un grupo de poder multinacional) fue clave en esta coyuntura que hoy padecemos. Obviamente, como en cualquier atentado de importancia nacional, es necesaria e imprescindible una conexión local: aquí el Círculo Rojo mencionado (por error) por el propio Macri, donde se cuentan como contribuyentes el Poder Judicial y el poder mediático monopólico además de viejos y reconocidos empresarios.

Recordamos que aquí contamos que Paul Singer financia una ONG cofundada por Laura Alonso (PRO) y recordamos aquí que empleados de una filial bancaria con sede en Uruguay afirmaron que entre 2010 y 2014 el ex fiscal Alberto Nisman recibió u$s 280.000 del grupo periodístico Israel Hayom, girada en el marco de una cuenta codificada a la sede del Bank Hapoalim de la ciudad de Colonia, de la República Oriental del Uruguay, que el giro de estas divisas –nunca fue declarado por el ex fiscal– fue justificado por los ejecutivos del grupo periodístico en el marco de honorarios por conferencias brindadas por el ex fiscal, a pesar de no existir registro alguno de esas presentaciones académicas.

Hay que saber que el grupo Israel Hayom (que en hebreo significa el “Día de Israel”) pertenece al multimillonario estadounidense Sheldon Adelson, el más importante socio de Paul Singer en el fondo NML Elliot, y además mecenas de la American Task Force Argentina.

Ahora bien. Volviendo a leer la breve reseña firmada por Paul Singer, no deja de asombrarnos como oímos esa historia, hasta con similares palabras, de ciudadanos argentinos, en la calle o un taxi, opinólogos y doñas rosas lectores del monopolio mediático argentino.

Aten los cabos que quieran. Incluso el golpe de Estado que sufre hoy Dilma Rousseff (Brasil) y el fallido golpe de Estado contra Cristina Fernández de Kirchner a través del cadáver de Nisman.

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