lunes, 8 de febrero de 2016

Dos meses de Macri.



Ya se ha hablado del actual gobierno en cuanto a sus políticas implementadas y a su modelo económico. Hay que decir que a los integrantes del gobierno nacional no se los puede acusar de “no hacer”.

En este pelotón no se lo podría incluir a Macri precisamente. En particular si se tiene en cuenta sus vacaciones a penas de asumir, en el medio de las terribles inundaciones en el Litoral que dejaron más 160.000 evacuados, o sus actuales vacaciones en una estancia de campo en Córdoba, o por su costilla fisurada… por jugar con Antonia.

Una montaña rusa

En menos de dos meses este gobierno comenzó con una hiperactividad vertiginosa que no parece debido al entusiasmo y a las ganas de trabajar. Sino más bien a un apuro por modificar la estructura del país. ¿Por qué? ¿Para hacerlo antes que abra el Congreso? ¿Para aprovechar que la Justicia funciona a media maquina? ¿Para agarrar a la población distraída en sus vacaciones?

Liberó “las fuerzas productivas” para que ellas mismas se autorregulen, provocando una estrepitosa concentración de la economía. Como garantía de tal transferencia armó su gabinete con los gerentes de los grandes grupos económicos y con técnicos del JP Morgan, HSBC o FMI. Devaluó, eliminó las retenciones, eliminó los cupos de importación, desreguló el sistema financiero, el sector de seguros y el de los hidrocarburos.

Comenzó con el vaciamiento del estado desfinanciándolo, despidiendo miles de empleados, desmantelando programas y apuntando a áreas vitales como Cultura, Desarrollo Social y Desarrollo Industrial como sucedió en Fabricaciones Militares. Retiró al estado como regulador del mercado, sin posibilidad de intervenir en los precios o en conflictos laborales.

Decretó la emergencia en seguridad autodelegándose la potestad de actuar sin control en cuanto a contrataciones, pero también en cuanto al accionar represivo e ilegal de las fuerzas de seguridad. Si bien estas instituciones vienen sobrepasando la ley hace larga data, pareciera que por la escala de hechos de violencia y represión sucedidos recientemente, desde la autoridad política, se les ha dado vía libre para que los manejos ya conocidos sean profundizados. “Total primero negamos todo y si insisten lo reconocemos en voz baja dando una versión tergiversada… un poco más light”.

Interfirió en la independencia de los poderes al querer nombrar por decreto dos jueces de la Corte Suprema y al modificar por decreto la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Cambió su ente regulador y dió fin a las adecuaciones que según Miguel de Godoy son “coercitivas” . ¿Cómo una ley que fue basada en proyectos de entidades no gubernamentales, que fue debatida en 24 foros en todo el país, que fue aprobada ampliamente en ambas cámaras legislativas y que fue convalidada por la Corte Suprema puede proponer medidas coercitivas?

Le pagó muy bien al Grupo Clarín los servicios prestados. Rápidamente modificó toda medida de esa ley que limitará su expansión. Les entregó la transmisión de los mejores equipos de fútbol, sin licitación, por un dinero incomparable a la ganancias que obtendrá Canal 13 por la venta de publicidad privada. Por 180 mil pesos Clarín se llevó el negocio del Fútbol y el Estado continuará poniendo 2 mil millones.

Colocó a sus empleados jerárquicos en puestos claves en ANSES y en los medios estatales. Es paradigmático que Macri aduzca, como excusa para no recibir a las entidades de Derechos Humanos, que está “muy ocupado” y en lugar de eso se reúna con Héctor Horacio Magnetto, acusado de apropiarse de Papel Prensa SA mediante el asesinato y la tortura.

Le adjudicó una de las primeras licitaciones a su mejor amigo Nicolás “Niki” Caputo por 800 millones. No solo que dijo que no le concesionaria obras a su amigo sino lo grave es que tiene negocios personales con él (Mauricio declaró prestarles 20 millones a Niki). Y sobre todo que se conoce a “viva voz” que Niki pertenece a la mesa chica del Presidente a la hora de las decisiones. Es un asesor invisible, un ministro sin cargo. A esto se le suma un nepotismo recargado con ejemplos como la incorporación de la novia kinesióloga de Avelluto en Cultura o el ascenso que Michetti le otorgó a su prima mientras echaba a miles de trabajadores.

Hacer sencillo lo complejo

“La única verdad es la realidad” dijo alguien por ahí y así es. Es verdad que el cuadro tarifario de los servicios de luz y gas estaban muy desactualizados respecto a la evolución de cualquier precio de cualquier cosa. Es verdad que la diferencia tarifaria entre CABA/GBA con el resto del país era en algunos casos inmensa por los altos subsidios del Estado a las empresas de distribución eléctrica de esa zona. Esta situación se sostuvo por demás dejando solo en el camino un gesto de “sintonía fina” nunca alcanzada. ¿Pero cuál fue la razón inicial? ¿Y por qué se decidió mantenerlo en el tiempo?

En primer término fue una medida de contención social para compensar el salario pulverizado por el fin de la convertibilidad que lógicamente afectó más a las grandes urbes. A su vez se debe tener en cuenta que el costo de vida de CABA/GBA es mucha mayor que en las zonas donde la diferencia tarifaria es grande. Más allá de estás posibles razones se debía reorganizar un sistema cuyo entramado reviste una complejidad mayúscula. ¿Pero sin un trabajo serio previo que analice todos los componentes del entramado para planificar a dónde hay que reducir o aumentar el subsidio, o subir o bajar la tarifa? ¿De qué forma aplicarlo? ¿Progresivamente o de cuajo? ¿Según qué sector?.

El problema principal no es el subsidio en sí sino de qué manera era administrado por las concesionarias. En un país donde el consumo/demanda de energía creció a la par de su economía la inversión en ese rubro no lo hizo. La falta de inversión en el sector alcanzó niveles irrisorios. De diez que ganaban nueve se lo repartían en dividendos entre el directorio de EDESUR o EDENOR. Si hubieran reinvertido aunque sea el 40% de las ganancias las condiciones del sistema energético serían muy distintas, sin tener relación alguna con los subsidios. Entonces el error del gobierno anterior no fue tanto sostener el subsidio sino no regular que se hacía con él. Sin ser ingenuo en cuanto a las complicidades Estado/Empresa.

Pero una vez más, el clásico de Macri: pretender “supuestamente” solucionar los problemas profundizándolos En vez de hacer un análisis profundo se eligió quitar el subsidio estatal tanto a las generadoras como a las distribuidoras y trasladar los costos a los usuarios con aumentos entre 500% y 700%. Si bien achicó la brecha tarifaria CABA/GBA-Resto del país con estas medidas aumento la tarifa de electricidad del total de los argentinos. El único cambio fue que la plata que el Estado le daba a las empresas ahora se la darán de forma directa los usuarios. No se toca nada en cuanto a la desinversión.

Retiró la herramienta fundamental del Estado para regular el sector privado y así poder dirigir las políticas en energía. Y como última pincelada puso como presidente del Ente Nacional de Regulación de la Electricidad al ex gerente de EDESUR. EDESUR regula a EDESUR.

Prudencia

Hay que pensar que el alza de la tarifa no afecta solo a los hogares sino también a las empresas, las fábricas, las PyMEs y los supermercados que dejarán de estar subvencionadas. Sus costos en energía subirán y serán trasladados a los precios. Sumándose a la escalada inflacionaria iniciada por el entonces futuro Ministro de Hacienda cuando en Noviembre ya anticipaba la devaluación concretada luego.

Seguirá con nuevos aumentos a la luz ya que Aranguren anticipó que las tarifas “se actualizarán por inflación cada 6 meses”. Continuará con los aumentos anunciados en gas y transporte público con el correspondiente relanzamiento de suba de precios. Posiblemente en un corto plazo habrá una nueva devaluación ya que los agroexportadores continúan sin liquidar la cosecha. La suba del nivel de desempleo que ya comenzó a subir seguirá creciendo por el freno de la economía que bajará el consumo/demanda y provocará despidos por la caída de la producción.

A todo esto se están negociando las paritarias en todos los sectores, con especial atención en las paritarias docentes. Por ahora hubo una primera oferta, paupérrima y ofensiva, de 23% escalonado con un primer aumento del 4%. Mientras el Gobierno propone pagarle a los fondos buitres 8 mil millones de dólares cash.

¿Que van a hacer las 5 entidades sindicales que aglutinan a miles de sindicatos? ¿La CGT se va a unificar? ¿Qué rol ocupará luego del “dejar hacer” al gobierno durante este primer tiempo? ¿Qué va a pasar en marzo cuando se reabra el Congreso y tengan que revisar todo el comportamiento antiinstitucional? ¿Como jugarán los 12 diputados votados bajo el techo del FPV y que ahora formaron un bloque distinto? ¿Qué significó ese salto? ¿Es un llamado de atención al FPV o un guiño para el PRO?

¿Hasta qué punto puede seguir avanzando Macri? Más aún cuando no solo que no ha tomado ni una sola medida a favor de las clases populares sino que las medidas que sí tomó están perjudicando severamente a estos sectores.

Por ahora las únicas obras anunciadas son solo asfaltamiento de rutas como si fuera una especie de revival bizarro de Jorge “Topadora” Domínguez. No hay ningún guiño para el desarrollo industrial o tecnológico, ni para las PyMEs. Al final las economías regionales no fueron beneficiadas con el combo devaluación/eliminación de retenciones. No hay planificación, de hecho se eliminó el ministerio encargado de la materia. Están todas las obras de infraestructura frenadas. ¿Se retomarán o se darán por finalizadas aumentando la lista de desempleados?

¿Que va a pasar en marzo cuando se terminen las vacaciones y continúan los aumentos del 40%, 50% o 60% en absolutamente todo mientras que el aumento salarial ronde el 25%? ¿Cómo van a renegociar los contratos los inquilinos? ¿Cómo van a pagar la leche a 24 pesos las familias con dos o más hijos? ¿Y cuando haya que “abstenerse” de comer carne como nos recomendaron? ¿Que se va a seguir haciendo? ¿Culpar al gobierno anterior?

Para implementar un marco de excepcionalidad que habilite el cambio de paradigma, en toda alternancia se utiliza como excusa a la crisis que posibilitó dicha alternancia. La cuestión es que acá no hubo una crisis de tal magnitud. Había algunos problemas como la falta de dólares, inflación alta (pero no descontrolada), un alto déficit fiscal, la necesidad de fortalecer las finanzas públicas y la desaceleración de la economía. A su vez el FPV entregó un país con una economía sólida, desendeudado, con un sistema bancario sólido, con 7% de desocupación, sin conflictividad social, con los salarios en alza y con una matriz productiva reconstruida y en evolución.

No tenían una crisis en la que montarse entonces debieron generarla ellos mismos con las decisiones concretas y directas que tomó el Gobierno Nacional actual. Lo paradójico es que probablemente las buenas condiciones en las que le entregaron el país serán las que le darán margen para que lleve adelante su plan sin que vuele todo por los aires.

Por su historia política sabemos que Mauricio Macri es especialista en echarle la culpa a otro, así es como gobierna. Pero sostenerse en el falaz chivo expiatorio de la “herencia recibida” encierra un serio problema. Por ahora con solo 60 días en el gobierno, con todo el aparataje mediático exultante porque se fue “la yegua”, con la razonable tregua de los primeros 100 días y con la mitad de la población a la espera y con cierto optimismo, pueden sostenerlo.

Pero mientras nos vamos alejando en el tiempo se va haciendo cada vez más difícil mantener los globos inflados. Van quedando atrás el baile, los gritos desaforados de “¡¡Los amoooo!!”, las sonrisas exageradas, el perrito Balcarce, las fotos con Juliana y Antonia o la estancia donde se relaja el presidente. Es solo cuestión de rascar un poco, nada más. El tiempo pasa y Marzo llega.

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