viernes, 29 de enero de 2016

Tarifazo energético: traducción de la conferencia de Aranguren.


La conferencia de prensa del Ministro de Energía, Juan José Aranguren, para anunciar el tarifazo energético no podía sino ser un mar de elegantes y complejas técnicas (energéticas y tarifarias). Con brillo de corbatas, algún descuido protocolar y prolijas planillas estadísticas se montó la escena para comunicar a la población, sin saltearse tergiversaciones, la primera mano en su bolsillo.

Aquí vamos con algunos párrafos, y en ellos giros, que intentamos traducir para quienes no terminan de entender el sentido, la lógica y la esencia de este tipo de medidas tomadas en la administración del Estado tomada por las grandes empresas.


Transferencia del Estado Nacional a los consumidores

“Este es el cuadro de situación actual donde podemos ver que ha habido una transferencia del Estado Nacional hacia los consumidores, tratando de mantener un precio bajo de la generación de energía eléctrica que alcanzó, acumulado en trece años un total de 51.000 millones de dólares. Ustedes pueden hacer un cálculo, eso es dos veces las reservas que tenemos aproximadas en el Banco Central”.

Aranguren dice que “ha habido una transferencia del Estado Nacional hacia los consumidores”, como si los consumidores no fueran parte del Estado Nacional: los consumidores son el Estado Nacional. Luego, el administrador del Estado (la presidencia anterior) decidió disponer una parte de la recaudación para pagar, en nombre del conjunto de los consumidores (el Estado) a las empresas de energía para abaratar las facturas. Esos recursos, según explica Aranguren, sumaron en 13 años, 51.000 millones de dólares que los consumidores pudieron gastar en otros bienes.


Erogación del Estado

“Si pasamos al sector de transporte y distribución, en el único ámbito que es responsabilidad del Estado Nacional que es en el AMBA, es decir, las empresas reguladas EDENOR y EDESUR, durante el año 2015 hubieron transferencias para poder financiar del sistema del orden de los 10.400 millones de pesos… y si no hubiésemos hecho nada como lo que pretendemos hacer y hemos sancionado a partir del lunes, en vez de 10.400 millones de pesos este año tendríamos que estar erogando 13.300 millones de pesos”.

Aranguren habla de “erogar” como si el Estado fuese una empresa y el subsidio fuese una erogación cuando en realidad es dinero percibido desde los habitantes de la Nación, el propio Estado Nacional.


Recuperación del costo económico

“Queremos aclarar que lo que estamos haciendo, a partir de reconocer el costo de generación, parcialmente porque no vamos a hacer como alguno podría haber imaginado todo de única vez sino en forma gradual, estamos recorriendo un camino, empezando a recorrer un camino en donde vamos a ir… recuperando el costo económico de producción y reasignando esos subsidios que hoy está recibiendo la población”.

Aranguren, bajo la misma óptica empresarial, habla de “recuperando el costo económico”. Para hablar de “recuperación” sólo puede estar viéndose el caso desde el punto de vista de la empresa y no desde el Estado (que no pierde ni gana). Como luego aclara el ministro “reasignando esos subsidios”, o sea, utilizando el administrador del Estado, el dinero recaudado para otra cosa que nunca explicó, "reasignando" ese donero recaudado.


Mejora en la calidad del servicio

No van a ver inmediatamente una mejora en la calidad del servicio. Lo que tenemos que sí asegurarnos es de que aquellas empresas que están todavía en una situación de inversión que no les permite mejorar aquella calidad del servicio le presenten al ENRE, y este es nuestra obligación, planes de inversión y objetivos a cumplir en forma trimestral para ir mejorando en la calidad del servicio… el decreto de declaración de emergencia pública 134 nos da, a la autoridad de aplicación, dos años de tiempo para recomponer la calidad del servicio…”

Aranguren aclara que el tarifazo empieza a regir desde el próximo lunes. No obstante “no van a ver inmediatamente una mejora en la calidad del servicio”, como si las empresas energéticas no hubieran percibido el dinero correspondiente por los servicios prestados hasta la fecha. Es decir, está perfectamente diseñado, anunciado y decretado el tarifazo pero no la contraparte: ni los planes de inversión, ni los objetivos trimestrales ni los recaudos estatales si las empresas no cumpliesen lo pactado.


Servicio barato para los usuarios y caro para la sociedad en su conjunto

Luego, el Secretario de Energía Eléctrica, Alejandro Sruoga, dejó tela para cortar en su breve intervención:

“Me permitiría aclarar un poquito. No es que las empresas no hayan recibido recursos. Los grandes montos de dinero que el Estado ha dedicado a la actividad, los 10.000 millones de dólares que se comentaba al principio, son dineros que han recibido las empresas. Lo que nosotros vemos desde el 10 de diciembre es que los resultados son muy pobres para con la comunidad. O sea nosotros vemos que el servicio es muy malo, se han incrementado los tiempos de interrupción cuatro veces, la frecuencia de cortes que recibe el usuario de Buenos Aires, entonces la lógica nuestra es decir bueno, el modelo de subsidios donde el Estado evaluaba las necesidades de inversión, como gestionar a las empresas, consideramos que ha fracasado, o sea, doce años con este modelo ha llevado a que el servicio sea muy caro, no para los usuarios que pagan una tarifa irrisoria sino para… la sociedad en su conjunto y sobre todo las transferencias del interior hacia capital de que se están dedicando un montón de recursos a subsidiar a las empresas del AMBA y el servicio que presta a la comunidad es muy pobre. Entonces la esencia de este proceso es un cambio en los cuales las empresas van a tener que colectar los recursos de sus propios usuarios, van a tener que responder a sus propios usuarios y le vamos a dar una fortaleza enorme a nuestro ente regulador y a toda la política que comprometemos para que los resultados aparezcan y que esas cuarenta horas de interrupción por usuario/año bajen a los niveles de 10 horas que es lo que la comunidad acepta, es contractual y realmente se merece y es compatible con la tarifa que va a pagar.”

Alejandro Sruga explica que las empresas siempre han recibido el dinero correspondiente por los servicios dados. Intenta explicar fallidamente, como antes Aranguren entre usuarios y Estado, que es “un servicio muy caro, no para los usuarios que pagan una tarifa irrisoria sino para… la sociedad en su conjunto”, como si el conjunto de la sociedad no fuese la sumatoria de los usuarios.

Además el Secretario de Energía cuenta naturalmente que, al haber recibido las empresas el dinero correspondiente por sus servicios, lo que habría fallado sería la revisión por parte del Estado de las inversiones de las empresas energéticas.

Luego explica que “las empresas van a tener que colectar los recursos de sus propios usuarios, van a tener que responder a sus propios usuarios y le vamos a dar una fortaleza enorme a nuestro ente regulador y a toda la política que comprometemos para que los resultados aparezcan…”
Si esto es así y la (única) esencia declamada es mejorar el servicio, la quita de subsidios no tendría sentido. La sola medida de fortalecer el ENRE sería suficiente para lograrlo. No obstante pretende combinar (falsamente) en una sola causa la deficiencia del control estatal con el cuadro tarifario.


Traduciendo

1. No quedó claro para los consumidores, usuarios o la sociedad en su conjunto (según términos CEO) en qué porcentaje le aumentará el valor de la próxima factura de energía eléctrica ya que nunca se mencionó, aunque se deduce del discurso que el 70% de los usuarios pagarán 6 veces más por el consumo de luz.

2. No quedó claro hacia donde, como y cuando se van a reasignar los millones de pesos que los consumidores, usuarios o la sociedad en su conjunto erogarán desde el próximo lunes ya que nunca se mencionó.

3. No quedó claro cuáles son los planes de inversión con objetivos trimestrales exigidos a las empresas energéticas ni que recaudo toma el Estado ante incumplimientos empresariales (ya vividos en los 90) ya que no fueron explicados ni exhibidos.

1. Quedó claro que el tarifazo energético anunciado es sólo una parte de un megatarifazo y que los precios se revisarán sí trimestralmente mientras que “el decreto de declaración de emergencia pública 134 nos da, a la autoridad de aplicación, dos años de tiempo para recomponer la calidad del servicio…”

2. Quedó claro que nada tiene que ver el tarifazo con la calidad del servicio ya que se declama que este no mejoró por la fallida revisión del Estado a las empresas, cosa que el nuevo y “fortalecido” ENRE llevaría a cabo a partir del lunes próximo.

3. Quedó claro que, incluso el desfasaje entre lo que pagan los porteños y las provincias del interior, tampoco tiene que ver con un re equilibrio ya que todo el país, el conjunto de su sociedad, sufrirá los aumentos. Tal desfasaje, falsa y distorsionadamente explicado por Aranguren y remarcado por Sruoga responde a causas provinciales aquí explicadas.

En definitiva. Queda claro que el tarifazo se trata de un brazo más de la unívoca política instituída en el país y presentada al conjunto de su sociedad a través de la cara de Mauricio Macri. Reducir costos laborales y liberar a las empresas del control estatal para que, como dice Alejandro Sruoga, “las empresas van a tener que colectar los recursos de sus propios usuarios, van a tener que responder a sus propios usuarios”

Es decir, se trata de retirar al Estado para que las empresas cobren sus servicios libremente y sin techo ni regulación a la vista. Un plan que se proyecta hacia tarifas que el Estado, en estas nuevas condiciones achicamiento, retiro y misteriosas reasignaciones, nunca, incluso con intenciones de hacerlo en un futuro, podrá volver a subsidiar estos servicios sin conflicto mediante.



Esta polítca tiene su correlato y contraparte en el sector empresarial. Las acciones privadas acumulaban desde la asunción de Macri una caída de hasta 27.7% respecto del récord (no en vano) alcanzado días antes en torno a los 13.300 puntos. Los precios reflejaban cierta valoración negativa a los anuncios macristas, pese a que se trataban de iniciativas dirigidas hacia la desregulación del sistema financiero. Sin medidas tendientes a apuntalar el mercado interno y el consumo, los empresarios encuentran escaso motivos para celebrar y las energéticas no escaparon de esta tendencia.

Pero cuando el gobierno anunció un "sinceramiento" de tarifas (tarifazo), los precios de las empresas energéticas cotizantes no sólo detuvieron la caída sino que empezaron a subir. Con la publicación del aumento en el Boletín Oficial (27.01.2016), las acciones del sector avanzaron hasta un 5.5% y en el día de ayer volvieron a subir en un promedio de 0.9% destacándose las subas de Edenor (4%) y Pampa Energía (2%).

2 comentarios:

  1. Hasta el 10 de diciembre no había cortes de luz y mucho menos emergencia energética . . . ¿Que paso después, tuvimos algún tsunami y no nos dimos cuenta???

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  2. Hasta el 10 de diciembre no había cortes de luz y mucho menos emergencia energética . . . ¿Que pasó después, tuvimos algún tsunami y no nos dimos cuenta???

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