De acuerdo al material secuestrado durante los procedimientos realizados en el marco de la causa que investiga la extorsión al empresario agropecuario Pedro Etchebest, Marcelo D’Alessio tenía en su poder documentación interna de la AFI en formato digital, así como informes que aparecen con membretes de la AFI, de la Embajada de los Estados Unidos y del Ministry of Defense del Estado de Israel, entre otros.
Para el juez Ramos Padilla “existen numerosos elementos de prueba en el expediente que valorados adecuadamente permiten concluir acerca de la realización de actividades de espionaje ilegal en nuestro país por parte de Marcelo Sebastián D´Alessio como posible agente de la Drug Enforcement Administration o de otra agencia de inteligencia de los Estados Unidos de Norteamérica en posible connivencia con agentes y/o ex agentes orgánicos o inorgánicos de la AFI“.
A partir de la múltiple información colectada, se desprende que el imputado tendría vinculación principalmente con operaciones de narcotráfico y terrorismo –como él mismo ha alegado públicamente-, pero además se hallaron “informes de inteligencia, de contrainteligencia y de acciones de campo relacionados con dirigentes políticos, periodistas, personas públicas, así como relacionados con investigaciones judiciales de trascendencia“ .
Marcelo D’Alessio aseguró estar trabajando a pedido de los ex policías bonaerenses Aníbal Degastaldi y Ricardo Bogoliuk, sindicados como agentes de la AFI, información aún no confirmada oficialmente por Gustavo Arribas, aunque ambos se negaron a declarar en sede judicial.
Ramos Padilla detalló que se hallaron en poder de D’Alessio “legajos e informes sobre operaciones de inteligencia y contrainteligencia obrantes en sus computadoras –vgr. Operación Jaitt, operación Traficante, operación Fantino, etc.-; informes remitidos a R.B. y Ricardo Bogoliuk sobre la ideología política de periodistas, entre otros; registros fílmicos y fotográficos, legajos de información identificatoria de objetivos –domicilios, teléfonos y datos personales-, casi todos de renombre público“.
En el informe de Ramos Padilla se detallan los elementos incautados durante el allanamiento producido en su vivienda: “armas sofisticadas, equipamiento tecnológico, dispositivos con cámaras ocultas, legajos de registros de llamadas telefónicas, legajos de movimientos migratorios, anotaciones manuscritas en cuadernos vinculadas a operaciones de inteligencia, manual de inteligencia, carpetas de investigaciones de inteligencia sin identificación orgánica, drones con cámaras, etc“.
Hasta el momento, están probadas las relaciones del falso abogado con el fiscal Carlos Stornelli, con periodistas, con las diputadas de la Coalición Cívica Paula Oliveto y Elisa Carrió, aunque esta admite sólo un contacto muy efímero. La ministra Bullrich reconoce un único diálogo respecto del cual, curiosamente, sacó la conclusión que le parecía que “tenía un problema”, o sea también lo consideró un enfermo psiquiátrico, lo mismo que dijo Stornelli.
El abogado Carlos Broitman, aseguró que D’Alessio habría sido parte del operativo de extradición del empresario farmacéutico Ibar Pérez Corradi, recibiéndolo personalmente en Argentina junto a Patricia Bullrich. En ese momento, el letrado adjuntó una imagen en la que se ve una persona de perfil que se asemeja a D’Alessio, aunque esa foto no pertenecería al día de la extradición dado que de acuerdo a registros fílmicos, en esa jornada la Ministra de Seguridad vestía un blazer arena y un conjunto de camisa blanca y negra, mientras que en la foto junto al detenido, Bullrich aparece con un saco negro.
Consultada la Ministra de Seguridad sobre su relación con D’Alessio, la funcionaria declaró que “Lo he visto una vez me parece una persona que tiene algún tipo de problemas. Nunca trabajó en el Ministerio de Seguridad, eso es mentira. Va a haber una querella”.
EL ESLABÓN PERDIDO
Seguir las investigaciones de corrupción a través de los medios insume un tiempo que existe para muy pocos. Estos casos me recuerdan a las clases universitarias de análisis matemático, tan profusas y complejas que un solo faltazo complicaba toda la cosecha, dada la interrupción de la indispensable concatenación. Es decir, un día de no seguir el culebrón, un solo interruptus hace perder el hilo, como quién aprende algo de memoria y se olvida una palabra del texto, el eslabón que trae todas las demás palabras que siguen. Si a esto le sumamos el trabajo de los servicios, el poder judicial y las empresas de comunicación (Clarín sobretodo) que ensucian, camuflan y confunden tirando datos basura a través de los periodistas empleados en los canales de mayor audiencia televisiva estamos completos.
Todo el caso de las coimas de Stornelli fue comentado, brevemente, por la ahora senadora Cristina Kirchner en la sesión del 27 de febrero (2019) sobre la "Cuestión de Privilegio":
"... es de tal gravedad institucional, que estamos viendo como desde el propio Poder Judicial, concretamente desde Comodoro Py, se está intentando quitarle la causa a un juez para que no investigue. Pero no solamente eso, sino que desde la propia sentencia del juez se puede colegir la actuación de una embajada extranjera en esta cuestión. Esto solo ameritaría que la Corte interviniera porque de acuerdo a la Constitución Nacional cuando hay una cuestión en la que podría estar involucrado una embajada extranjera la Corte tiene competencia originaria y exclusiva. Y hasta ahora, por lo que he leído en la sentencia del juez Ramos Padilla, la embajada de los Estados Unidos no ha contestado acerca de la veracidad de las chapas identificatorias, credenciales, etc. de agencias de seguridad de Estados Unidos de Norteamérica. Es más. Una de las personas que ya ha declarado en la causa ha dicho que Dalessio lo llevó en una camioneta y que en la parte delantera del vehículo iban dos personas de la embajada. Pero además, entre las múltiples carpetas que se le encontraron, se le encontró una referida al ciudadano Etchebest, el empresario que fue extorsionado, redactada en inglés."
No se trata de un hecho aislado de corrupción ni de un hallazgo que desbarataría algo más grande. Es al revés. El daño ya está hecho. Argentina entró de manera abrupta y salvaje al circuito de endeudamiento internacional mientras su tejido social vive los prolegómenos de una profunda desintegración y una inédita erosión del tejido social. En este marco de "neocolonialismo" la maniobra de Dalessio y Stornelli es como un kiosco en una esquina provincial, una caja chica de un eslabón de una de las patas de la confabulación: un fiscal del Poder Judicial que hace caja personal.
"... en este cuerpo - sigue CFK - hemos hablado del lawfare, pero siempre sonaba como algo lejano y doctrinario, y hablábamos de la articulación entre el poder político, el poder judicial y el poder mediático para dejar afuera a los opositores o a los movimientos populares... y la verdad es que en la Argentina siempre tenemos la capacidad para ir un poquito más allá de lo que hay en otras partes. Conocíamos el lavajato, la articulación de lo mediático y de lo político. Pero en Argentina le agregaron algo más. Además de armar operaciones políticas para dejar afuera a los dirigentes de la oposición, de la oposición de los que nos oponemos a este modelo de entrega, saqueo y hambre... en la Argentina este lawfare fue recreado y entonces además de estigmatizar a dirigentes políticos opositores, en el medio, los funcionarios judiciales, se dedicaron a hacer negocios y extorsionar a la gente. La Argentina y los argentinos tenemos una creatividad reconocida por todo el mundo y hasta hemos refundado también el lawfare..."
Así es. El caso Dalessio-Stornelli no deja de ser un kiosco de pillos que usufructúan personalmente el cargo ostentado y la red de influencias devenida para hacer caja extorsiva.
El revuelo y el despertar de la corporación (AFI, Medios Clarín y Poder Judicial) es porque podría llegar a develarse que la causa de los cuadernos no es más que otra operación política enmarcada en lo que CFK llama lawfare.
No se trata de que lo que dicen los textos fotocopiados de la "causa cuadernos" sea verdad o mentira. De hecho el sistema que une y relaciona el Estado argentino con el principal empresariado funciona igual desde, incluso, antes de la patria contratista que eyectó a la elite al grupo Macri que hoy ocupa el cargo presidencial.
Se trata de estigmatizar y sacar del tablero a cualquier político o funcionario que estorbe en la implantación de un sistema económico que absorbe el Estado argentino. Un modus operandi mafioso ejecutado desde los más altos cargos del gobierno argentino en conexión con embajadas extranjeras y capitales multinacionales. Salvando distancias temporales, como fuera que aquí existió el terrorismo de Estado (es decir el terrorismo financiado y practicado desde el gobierno contra los propios ciudadanos argentinos) hoy vivimos en Argentina la mafia de Estado.
"Esto no es casual - continúa CFK - puede ser que el ciudadano común, con todos los problemas que tiene, se sienta alejado de estas cuestiones, pero todos tienen que saber, cada argentino y cada argentina tiene que saber que estos sistemas se arman no solamente por cuestiones económicas o de oposición interno-política, sino para imponer modelos económicos y sociales de sojuzgamiento. Siempre fue así. Era así en la dictadura, cuando los metían en la ESMA, pero además de meterlos en la ESMA por subversivos le robaban el lavarropas, la heladera, le hacían firmar una escritura a la madre, siempre fue así, siempre atrás de estos sistemas perversos y delincuenciales está la instauración de un modelo económico de despojo, de saqueo de hambre y de miseria para el pueblo argentino."
Eugenio Zaffaroni lo llama "neocolonialismo" y lo encauza más allá del ya antiguo "neoliberalismo". No hay errores. Están haciendo lo que vinieron a hacer, están cumpliendo el objetivo de endeudar al país ante el capital financiero internacional que ni siquiera tiene un dueño aparente. Ya no existe la puja empresario - trabajador. El amo es ese capital que circula. Ni siquiera son billetes sino que son operaciones informáticas. Los CEOS que encabezan los ministerios del gobierno de Argentina son los operadores de este modelo que es saqueo y otros delitos más. A esta altura - muestra Zaffaroni - ya está hecho, ya no los necesitan. Estos CEOS quedarán sin cobertura judicial y mediática pero podrán irse, gracias a sus suculentas comisiones, a vivir a lugares seguros mientras en Argentina quedarán la deuda y los excluidos.
El caso Dalessio-Stornelli es una pastilla dentro de un sistema enorme.
¿Y cómo se filtró?
Por la decisión del empresario Pedro Etchebest de filmar y denunciar la extorsión de pagar para no ser implicado en la causa cuadernos.
¿Y cómo se inició la investigación?
A causa de la labor del juez de Dolores, Alejo Ramos Padilla, de conducta tan riesgosa como la de Etchebest en este marco de mafia de Estado imperante. La actuación de Ramos Padilla desvelando la trama interna de este kiosco extorsivo es sólo posible porque el macrismo no tiene el control del Consejo de la Magistratura. No obstante ya el sistema de mafia de Estado actúa a fondo para sacarle la causa.
Así que, estimado lector, puede ya evitarse ver hasta donde se descubren las relaciones secretas de Dalessio con Stornelli (Macri puro), Angelici, Patricia Bullrich, Gustavo Arribas (AFI), Macri y la embajada estadounidense en conjunto con el ministerio de defensa israelí.
Le dirán que Marcelo Dalessio es un loco suelto, que Santoro investiga hasta las últimas consecuencias, que Fantino se arrepiente, que Elisa Carrió se brotó, que el radicalismo quiere más presencia y que CFK tiene dos PBI en un lejano ARSAT.
Alejandro Carnero.
Todo el caso de las coimas de Stornelli fue comentado, brevemente, por la ahora senadora Cristina Kirchner en la sesión del 27 de febrero (2019) sobre la "Cuestión de Privilegio":
"... es de tal gravedad institucional, que estamos viendo como desde el propio Poder Judicial, concretamente desde Comodoro Py, se está intentando quitarle la causa a un juez para que no investigue. Pero no solamente eso, sino que desde la propia sentencia del juez se puede colegir la actuación de una embajada extranjera en esta cuestión. Esto solo ameritaría que la Corte interviniera porque de acuerdo a la Constitución Nacional cuando hay una cuestión en la que podría estar involucrado una embajada extranjera la Corte tiene competencia originaria y exclusiva. Y hasta ahora, por lo que he leído en la sentencia del juez Ramos Padilla, la embajada de los Estados Unidos no ha contestado acerca de la veracidad de las chapas identificatorias, credenciales, etc. de agencias de seguridad de Estados Unidos de Norteamérica. Es más. Una de las personas que ya ha declarado en la causa ha dicho que Dalessio lo llevó en una camioneta y que en la parte delantera del vehículo iban dos personas de la embajada. Pero además, entre las múltiples carpetas que se le encontraron, se le encontró una referida al ciudadano Etchebest, el empresario que fue extorsionado, redactada en inglés."
No se trata de un hecho aislado de corrupción ni de un hallazgo que desbarataría algo más grande. Es al revés. El daño ya está hecho. Argentina entró de manera abrupta y salvaje al circuito de endeudamiento internacional mientras su tejido social vive los prolegómenos de una profunda desintegración y una inédita erosión del tejido social. En este marco de "neocolonialismo" la maniobra de Dalessio y Stornelli es como un kiosco en una esquina provincial, una caja chica de un eslabón de una de las patas de la confabulación: un fiscal del Poder Judicial que hace caja personal.
"... en este cuerpo - sigue CFK - hemos hablado del lawfare, pero siempre sonaba como algo lejano y doctrinario, y hablábamos de la articulación entre el poder político, el poder judicial y el poder mediático para dejar afuera a los opositores o a los movimientos populares... y la verdad es que en la Argentina siempre tenemos la capacidad para ir un poquito más allá de lo que hay en otras partes. Conocíamos el lavajato, la articulación de lo mediático y de lo político. Pero en Argentina le agregaron algo más. Además de armar operaciones políticas para dejar afuera a los dirigentes de la oposición, de la oposición de los que nos oponemos a este modelo de entrega, saqueo y hambre... en la Argentina este lawfare fue recreado y entonces además de estigmatizar a dirigentes políticos opositores, en el medio, los funcionarios judiciales, se dedicaron a hacer negocios y extorsionar a la gente. La Argentina y los argentinos tenemos una creatividad reconocida por todo el mundo y hasta hemos refundado también el lawfare..."
Así es. El caso Dalessio-Stornelli no deja de ser un kiosco de pillos que usufructúan personalmente el cargo ostentado y la red de influencias devenida para hacer caja extorsiva.
El revuelo y el despertar de la corporación (AFI, Medios Clarín y Poder Judicial) es porque podría llegar a develarse que la causa de los cuadernos no es más que otra operación política enmarcada en lo que CFK llama lawfare.
No se trata de que lo que dicen los textos fotocopiados de la "causa cuadernos" sea verdad o mentira. De hecho el sistema que une y relaciona el Estado argentino con el principal empresariado funciona igual desde, incluso, antes de la patria contratista que eyectó a la elite al grupo Macri que hoy ocupa el cargo presidencial.
Se trata de estigmatizar y sacar del tablero a cualquier político o funcionario que estorbe en la implantación de un sistema económico que absorbe el Estado argentino. Un modus operandi mafioso ejecutado desde los más altos cargos del gobierno argentino en conexión con embajadas extranjeras y capitales multinacionales. Salvando distancias temporales, como fuera que aquí existió el terrorismo de Estado (es decir el terrorismo financiado y practicado desde el gobierno contra los propios ciudadanos argentinos) hoy vivimos en Argentina la mafia de Estado.
"Esto no es casual - continúa CFK - puede ser que el ciudadano común, con todos los problemas que tiene, se sienta alejado de estas cuestiones, pero todos tienen que saber, cada argentino y cada argentina tiene que saber que estos sistemas se arman no solamente por cuestiones económicas o de oposición interno-política, sino para imponer modelos económicos y sociales de sojuzgamiento. Siempre fue así. Era así en la dictadura, cuando los metían en la ESMA, pero además de meterlos en la ESMA por subversivos le robaban el lavarropas, la heladera, le hacían firmar una escritura a la madre, siempre fue así, siempre atrás de estos sistemas perversos y delincuenciales está la instauración de un modelo económico de despojo, de saqueo de hambre y de miseria para el pueblo argentino."
Eugenio Zaffaroni lo llama "neocolonialismo" y lo encauza más allá del ya antiguo "neoliberalismo". No hay errores. Están haciendo lo que vinieron a hacer, están cumpliendo el objetivo de endeudar al país ante el capital financiero internacional que ni siquiera tiene un dueño aparente. Ya no existe la puja empresario - trabajador. El amo es ese capital que circula. Ni siquiera son billetes sino que son operaciones informáticas. Los CEOS que encabezan los ministerios del gobierno de Argentina son los operadores de este modelo que es saqueo y otros delitos más. A esta altura - muestra Zaffaroni - ya está hecho, ya no los necesitan. Estos CEOS quedarán sin cobertura judicial y mediática pero podrán irse, gracias a sus suculentas comisiones, a vivir a lugares seguros mientras en Argentina quedarán la deuda y los excluidos.
El caso Dalessio-Stornelli es una pastilla dentro de un sistema enorme.
¿Y cómo se filtró?
Por la decisión del empresario Pedro Etchebest de filmar y denunciar la extorsión de pagar para no ser implicado en la causa cuadernos.
¿Y cómo se inició la investigación?
A causa de la labor del juez de Dolores, Alejo Ramos Padilla, de conducta tan riesgosa como la de Etchebest en este marco de mafia de Estado imperante. La actuación de Ramos Padilla desvelando la trama interna de este kiosco extorsivo es sólo posible porque el macrismo no tiene el control del Consejo de la Magistratura. No obstante ya el sistema de mafia de Estado actúa a fondo para sacarle la causa.
Así que, estimado lector, puede ya evitarse ver hasta donde se descubren las relaciones secretas de Dalessio con Stornelli (Macri puro), Angelici, Patricia Bullrich, Gustavo Arribas (AFI), Macri y la embajada estadounidense en conjunto con el ministerio de defensa israelí.
Le dirán que Marcelo Dalessio es un loco suelto, que Santoro investiga hasta las últimas consecuencias, que Fantino se arrepiente, que Elisa Carrió se brotó, que el radicalismo quiere más presencia y que CFK tiene dos PBI en un lejano ARSAT.
Alejandro Carnero.

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