viernes, 24 de junio de 2016

Prat Gay da pena en Nueva York.

Prat Gay junto a Laurence Fink en el Consejo de las Américas, Nueva York.

Las intervenciones internacionales del ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay, son de los peores y más vergonzantes escalones de este gobierno PRO. Con un estilo característico (combinación de suficiencia y soberbia) tan despegado de los discursos dichos (rogando inversiones) se completa un combo extemporáneo de exageraciones y voluntarismos, cabal imagen de un grupo de lobbistas devenidos a funcionarios públicos prestos a tomar para la empresa todos los nichos del Estado argentino.

Hoy (24.06.2016), Prat Gay inauguró en Nueva York el foro “Oportunidades de Negocios en Argentina”, organizado por el Consejo de las Américas, donde acudieron funcionarios y empresarios de diversos países.

Allí Prat Gay no sólo garantizó la desaceleración de la inflación para los próximos meses al señalar que “el trabajo sucio está mayormente hecho” (tarifazos, quita de subsidios y transferencia de recursos a las grandes empresas), sino que tuvo que aclarar y reconocer que la inflación argentina actual es de 42% cuando prometía en enero que no pasaría del 25%.

En efecto, en enero Prat Gay decía: “El marco que ponemos nosotros es el siguiente: les decimos, si ustedes nos creen a nosotros y creen lo que presentamos hoy, entonces la referencia va a ser un número que va a estar entre 20 y 25 por ciento de inflación” (ver vídeo).



Hoy, (sólo) cinco meses después, el ministro sale a decir, con la misma cara y el mismo tono, que la inflación es de 42% y, además con estos números y fallidos, pide otra vez que inviertan en el país.

Prat Gay viajó a Estados Unidos en compañía del secretario de Finanzas Luis Caputo y el gobierno PRO informó oficialmente que ambos arribaron a Nueva York “con el fin de atraer nuevas inversiones al país” y destacó que el ministro mantendría “reuniones con potenciales inversores” durante su estadía.

En efecto, después de confesar que “el trabajo sucio está hecho” y de reconocer que la inflación argentina es de “42%”, Prat Gay se reunió en extenso con Laurence Fink, presidente ejecutivo de Black Rock, fondo buitre litigante contra Argentina.

En agosto de 2014, Cristina Kirchner apuntó contra el fondo Black Rock por pretender "alterar el orden económico" argentino en medio de la crisis de la gráfica Donnelley, donde los dueños dejaron a los trabajadores en la calle. También denunció que con el pedido de quiebra injustificada intenta "atemorizar a la población" y solicitó aplicar la ley antiterrorista contra la empresa (ver vídeo).



En el salón de las Mujeres Argentinas, la entonces mandataria explicó que el 70% de la compañía pertenecía a buitres, entre ellos Black Rock. La revista Fortune declaró al buitre como el fondo de inversión más grande del mundo: regentea U$S 4,6 billones de 94 de los 100 mayores multimillonarios del mundo.

“¿Qué pasa en las calles, la gente reconoce lo que hizo el gobierno de Macri, hay optimismo?”, lo interpeló el CEO del fondo BlackRock, Larry Fink con quien Prat Gay mantuvo un diálogo en inglés luego de su presentación.

“El año pasado los votantes pedían masivamente por un cambio. Fue otro fracaso de un ejercicio populista en Argentina. En las calles hay opiniones divididas, las elecciones son muy reñidas. Fuimos muy claros y transparentes sobre la limpieza profunda de los primeros meses incluso si parte de la población lo sufrió”, fue la elusiva respuesta del funcionario que obligó la repregunta del poderoso financista que, por ejemplo, tiene acciones en YPF.

“Pero, ¿la gente lo muestra en el consumo?”, reiteró Fink cuya firma administra activos por más de 4 billones de dólares. “Lo muestran con las encuestas de opinión pero no en el consumo ya que algunas de las políticas fueron disruptivas”, deslizó Prat-Gay para rápidamente justificar las medidas ya que “sino íbamos camino a convertirnos en Venezuela” y destacar las denuncias de corrupción contra los ex funcionarios kirchneristas como el secretario de Obras Públicas, José López, como si esas operaciones mediáticas atenuaran, justificaran o mejoraran los efectos de las políticas económicas ejecutadas (?).

Antes de finalizar el responsable de Hacienda y Finanzas recordó que “el Banco Central va a hacia un régimen de metas de inflación”. La instalación de ese diseño institucional subordina los objetivos de crecimiento, empleo y equidad social al combate de los aumentos de precios, lo que en definitiva, estamos viviendo desde la asunción de Macri.

Para terminar y por si queda alguna duda, recordemos que Black Rock es uno de los fondos que componen Pampa Energía, el gran beneficiario del tarifazo energético de Macri y Aranguren.

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