El chef Martiniano Molina, devenido en intendente de Quilmes, alfil mediático del PRO, compareció ante los micrófonos periodísticos haciendo gala de la escuela de su "resolvido" líder Mauricio Macri, todo un aprendiz de ridícula incultura e incluso, en este caso, de profundo desconocimiento de la propia ciudad que gobierna.
En el día en que se cumplen 40 años del último golpe de Estado militar en Argentina, cuando la misma Plaza de Mato estalló en autoconvoctoria ciudadana, Molina, sin siquiera comprensión de lenguaje, responde a la pregunta sobre si el Pozo de Quilmes se covertirá en algún momento en Museo de la Memoria, refiriéndose a un caso de bacheo.


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