sábado, 27 de febrero de 2016

Macri incómodo en su visita papal.


Finalmente, luego de la fiebre papal que asustó al departamento de marketing del PRO y el escrache a Macri en la misma víspera romana, Francisco I recibió este sábado (27.02.2016) por primera vez en el Vaticano al nuevo presidente de Argentina, Mauricio Macri.

En un posterior comunicado el Vaticano indicó que fueron "abordados temas de mutuo interés, tales como la ayuda al desarrollo integral, el respeto a los derechos humanos, la lucha a la pobreza y al narcotráfico, la justicia, la paz y la reconciliación social". "Recorrimos una agenda sobre el momento que se vive en Argentina y lo que pasa en el mundo", dijo Macri.

El encuentro duró 22 minutos, el más breve de los encuentros papales después del de la Reina Isabel (17 minutos) y tuvo lugar en la Biblioteca del Palacio Apostólico.

Francisco recibió a Macri con un "buenos días, señor presidente, ¿cómo le va?", poco después de las 09.30 hs (08H30 GMT) en la puerta de su biblioteca privada, en el tercer piso del palacio apostólico, para el encuentro a puerta cerrada. Macri respondió: "¿Cómo está, Francisco? Un gusto".

Al contrario de lo que ocurría con su predecesora, Cristina Kirchner, a la que el papa argentino solía recibir en la residencia privada papal, la Casa Santa Marta, la cita con Macri fue muy seria y formal, según constataron los periodistas presentes.


En el tradicional intercambio de regalos Macri obsequió un poncho de alpaca, una cruz de madera de Matará y 12 CDs de música argentina, incluidos tango y chamamé. A cambio, el Papa regaló la encíclica 'Laudato si' y la exhortación apostólica 'Evangelii Gaudium' (dos textos de su autoría) y el Medallón de la Paz, que lleva un árbol de olivo.

"Me gusta regalar este medallón a los jefes de Estado. Tiene dos ramos con algo en medio que lo separa, pero que termina luego por unirlos", le dijo. El mandatario argentino fue recibido luego por el secretario de Estado del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, todo según el tradicional protocolo vaticano.

Al término del encuentro (frío y formal), el papa saludó uno por uno a la delegación argentina de diez personas. Se notó el frío recibimiento y la charla en tono formal y distante. No sólo las viejas diferencias entre Macri y Francisco quedaron evidenciadas gestualmente. Las divergencias en temas sensibles como el aborto y la unión entre personas del mismo sexo sumadas a los dichos extravagantes del asesor macrista Jaime Durán Barba y a la clara política neoliberal defendida por el presidente argentino constituyen un surco cierto. De hecho, Francisco desistió de la invitación macrista a visitar su natal Argentina este año (2016) porque "la agenda no lo permite".

Un mosaico de muestra de estas diferencias evidentes, además de la gestualidad adusta, son las declaraciones papales apenas terminado el encuentro con el presidente argentino.

En su actividad sucesiva, el Papa Francisco tuvo un encuentro con Emprendedores Reunidos de Cofindustria, la Confederación General de la Industria Italiana y allí dejó claro que:

"Los derechos del hombre no pueden quedar por debajo de la libertad de comercio."

En su discurso, el Pontífice señaló lo que realmente espera de los empresarios: “Que vuestra vía maestra sea siempre la justicia que rechaza los atajos de las recomendaciones y de los favoritismos, y las desviaciones peligrosas de la deshonestidad y de los compromisos fáciles... Ustedes quieren reflexionar juntos sobre la ética de hacer empresa; juntos han decidido reforzar el cuidado de los valores, que son la ‘espina dorsal’ de los proyectos de formación, de valorización del territorio y de promoción de las relaciones sociales, y que permiten una concreta alternativa al modelo consumista del beneficio a toda costa”.



Por su parte, después del encuentro, Macri compareció en conferencia de prensa donde fue consultado por los despidos masivos en Argentina.

- Usted habla de una mayor inclusión, de una mayor justicia. Ahora, le pregunto, cómo se puede interpretar, hablando usted con el Papa, el hecho de que siguen los despidos en la Argentina.

"Lo que hace al tema que usted plantea de los despidos, estamos hablando acá, de una Argentina que necesita generar trabajo", respondió Macri, “Argentina necesita generar trabajo, necesita crecer y para ello requiere un estado que funcione al servicio de la gente. No hay futuro para la Argentina si el estado sigue siendo un botín de guerra de los partidos políticos”.



Vale recordar que los despidos masivos ordenados por el Poder Ejecutivo argentino ya superan los 25.000 y generaron varias manifestaciones públicas de repudio. Además, se conoce que el partido de gobierno viene practicando sucesivas conductas de nepotismo, vía decreto y obviando cualquier sistema de concurso pregonado. En esta práctica de incluir familiares y amigos en cargos estatales pueden contarse, al día de hoy, Carla Piccolomini, esposa del ministro de Modernización; Juan Carlos Paulucci, hijo de su homónimo, Secretario de Seguridad Social del Ministerio de Trabajo; Inés Zorreguieta, hermana de la Reina Máxima de Holanda; Beatriz Orlowsky, esposa del diputado aliado Eduardo Amadeo; Matías Santos, hijo de Gustavo Santos, Ministro de Turismo; Josefina Rouillet, esposa de Federico Sturzenegger, titular del Banco Central; Enrique Pinedo, hermano del senador Federico Pinedo; María Alejandra Illia, prima de la vicepresidenta Gabriela Michetti, María Conte Grand, esposa del periodista Luis Majul; Matías y Lucas Cimadevilla, sobrino e hijo del ex senador Mario Cimadevilla; Carolina Azzi, novia del Ministro de Cultura Pablo Avelluto; Rodrigo de Loredo, yerno del Ministro de Comunicaciones Oscar Aguad; María Cecilia Loccisano, esposa del Ministro de Trabajo Jorge Triaca; la familia de Martiniano Molina, intendente de Quilmes; Teresa Urroz, Hugo Antonio Moyano, José de Mendiguren, Eduardo Brizuela del Moral, Elder Quintar y Pablo Goicochea entre otros.


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