Macri firmó compromisos impagables para 2020, 2021, 2022 y 2023.


Un informe del Observatorio de la Deuda Externa que funciona dentro de la UMET revela también que la deuda emitida por 60 mil millones de dólares es igual que la fuga de capitales.

El último informe del Observatorio de la Deuda Externa, ODE, que dirige el ex director del Banco Central Arnaldo Bocco y que funciona en el ámbito de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo muestra el horizonte próximo.

Para fines de 2018 las proyecciones venían indicando que la deuda pública ya supera el PIB, es decir que la deuda pública sería equivalente al 110 por ciento del Producto Bruto Interno (en 2015 era 37%). Como la Argentina no es Estados Unidos, que financia su deuda con los capitales que extrae del resto del mundo, ese porcentaje, excepto que cambie por una renegociación, supone una condición negativa para el futuro.

El informe consigna que la mayor parte de los desembolsos comprometidos por el Fondo Monetario Internacional después de los acuerdos de este año fueron programados para 2018 y 2019. Pero “la mayor parte de a deuda del Tesoro en moneda extranjera tomada en estos últimos tres años vence de 2020 en adelante”.

En 2019 la Argentina recibirá del FMI 22.555 millones de dólares y deberá pagar vencimientos por 37.927 millones de dólares. En 2020 el país recibirá desembolsos por 3.875 millones de dólares y deberá afrontar vencimientos por 25.719 millones de dólares. En 2021 le entrarán 1.937 millones de dólares por desembolsos y deberá pagar 35.179 millones.

Para 2022 y 2023 el programa firmado con el FMI ya no contempla desembolso alguno. Pero tocarán los mayores vencimientos por el préstamo stand-by contraído con el Fondo, entre otros pasivos.

En 2022 los vencimientos ya comprometidos por la Argentina llegan a los 57.197 millones de dólares, de los cuales el FMI recibirá 22.206 millones y en 2023 la Tesorería deberá conseguir los 49.982 millones de dólares destinados al exterior, de los cuales irán al FMI 23.370 millones.

El informe registra lo que define como “descalabro macroeconómico y financiero” “con niveles inflacionarios por las nubes, una economía en recesión, un mercado interno destruido, una economía reprimarizada, una devaluación acumulada del 288% y niveles de pobreza en torno del 33%”.

Consigna, citando a la agencia Bloomberg Argentina, que estamos en el país emergente que más deuda soberana emitió desde diciembre de 2015. Más que Arabia Saudita, más que la República de Corea, más que Rusia, más que Turquía y más que China. En total, según el ODE, el Estado emitió deuda por 60.464 millones de dólares. Eso sin contar Letes por 13.724 millones de dólares y el préstamo del FMI por 56.300 millones de dólares. Dice el texto del ODE que los dólares no fueron destinados a infraestructura o industrialización sino “para cubrir la fuga de capitales que al día de hoy alcanza los 89.149 millones de dólares y un déficit comercial acumulado del orden de los 12.420 millones de dólares, estimulados ambos por las políticas de apertura comercial y financiera de Cambiemos”.

“Sin un giro de 180 grados en el rumbo económico y una reestructuración de la deuda externa, es solo cuestión de tiempo antes de que se avecine una nueva crisis económico-social de magnitud como la del 2001”, señala el documento.

Entre las emisiones privadas de deuda figuran Cresud, Plaza Logística y Genneia. En total, desde que gobierna Macri 59 empresas tomadoras de deuda en dólares se endeudaron por 13.398 millones de esa moneda a un plazo promedio de siete años y medio.

Las provincias se lanzaron a tomar préstamos desde el inicio del macrismo hasta diciembre de 2017, cuando se les complicó el panorama externo. Consiguieron 12.336 millones de dólares a un plazo promedio de ocho años. Lo hicieron entre Neuquén, Mendoza, Chubut, Córdoba, Salta, Chaco, Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires, Tierra del Fuego, La Rioja, Jujuy, Río Negro y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

En mayo (2018), mes de la gran devaluación, la fuga de divisas fue de 5.621 millones de dólares. En noviembre (2018) la cifra fue menor: 408 millones de dólares. Pero el total de los primeros 11 meses (2018), todos menos diciembre, alcanzó los 26.367 millones de dólares, lo que representa un aumento del 306 por ciento respecto de 2015 y del 120 por ciento en relación con lo fugado en 2016.

La fuga total desde que gobierna Macri trepó a 60.487 millones de dólares. La cifra es llamativamente similar a una ya consignada, la de emisión de deuda: 60.464 millones de dólares.

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