martes, 5 de diciembre de 2017

Otro gesto PRO a los exportadores: Macri elimina la obligación de que liquiden divisas.


Mientras el discurso pos electoral del Presidente focaliza en que "cada uno tiene que ceder un poco", mediante un decreto que se publicaría en estos días en el Boletín Oficial, el Gobierno lanza un generoso gesto a los exportadores al quitarles la obligación de ingresar divisas. Si la medida hubiera regido este año, el mercado local habría perdido USD18.791 millones sólo del agro.

El éxito electoral de Cambiemos en los comicios legislativos realizados hace casi dos semanas y el consecuente espaldarazo político produjo en el Gobierno el anuncio de diversas iniciativas que apuntan a un ajuste del Estado. En esa línea, de hecho, el presidente Mauricio Macri puso como núcleo de su discurso la idea de que "cada uno tiene que ceder un poco" porque "no hay otra solución".

Quienes, parece, no van a tener que "ceder" tanto, sino más bien lo contrario, serán los exportadores, ya que el Gobierno de Macri decidió poner fin a la obligación que tenía este poderoso sector de la economía de liquidar divisas, como corolario de la serie de ampliaciones de plazo que fue realizando la administración de Cambiemos desde el inicio de la gestión.

Según publicó Ámbito Financiero, el mandatario ya tiene listo un decreto, que se espera se publique en estos días en el Boletín Oficial, a través del cual directamente eliminará la obligación al entender que "se había convertido en una carga" y que de esto modo Argentina va a "estar en línea con lo que ocurre en el mundo".

La incógnita que surge tras esta disposición es cuánto afectará al mercado local, principalmente de parte de las divisas de provienen de las ventas de granos y derivados de los agroexportadores. Por ejemplo, si esta medida hubiera estado vigente desde principios de 2017, la Argentina habría contado con USD18.791 millones menos sólo del agro, ya que ese monto fue lo liquidado desde ese sector en lo que va del año (lo que representa una baja del 10% respecto del mismo período de 2016).

Respecto a la posibilidad de que con esta medida ingresen menos divisas de las exportaciones y que consecuentemente una menor cantidad de dólares en el mercado local provoque un aumento del tipo de cambio, los funcionarios PRO aseguraron que "en la práctica, cuando llevamos el plazo a 10 años, ya no existía esta obligación" y agregaron que "la tensión que pueda haber sobre el precio de dólar se va a corregir cuando alguien venda". "Si hay alguna restricción, entonces el precio no es libre", concluyeron.

El argumento del Gobierno se basa en los dos gestos que ya le envió el Ejecutivo a los exportadores desde la llegada de Macri a Casa Rosada. Si bien las normativas que establecieron períodos máximos para ingresar las divisas se habían reglado en 2001, fue durante kirchnerismo que los plazos se fueron reduciendo hasta llevarlo a 15 días, con el objetivo de aumentar la oferta de dólares y tratar de evitar que la escasez dispare el tipo de cambio. Esta imposición siempre fue criticada por las empresas que entendían que era de difícil cumplimiento al momento de concretar una venta en el exterior.

Cuando Mauricio Macri asumió, el plazo para la liquidación de divisas en el sistema financiero estaba en 30 días, límite que había impuesto la administración anterior ya desde mayo de 2012. Durante 2016, Cambiemos fue prorrogando gradualmente el plazo de los 30 días a los 5 años, pero finalmente, en enero de este año, el tiempo para cumplir con la obligación de ingresar el dinero proveniente de ventas en el exterior se extendió a los 10 años con la intención de ampliar y mejorar la capacidad de financiamiento de los exportadores.

La medida se da a días de que Macri decida sacar del Ministerio de Agroindustria a Ricardo Buryaille para poner en su lugar, como ocurrió sólo dos veces en la historia, al ahora extitular de la Sociedad Rural, el polémico Luis Miguel Etchevehere.

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