viernes, 12 de mayo de 2017

Macri le quiere comprar 1 millón de casas prefabricadas a un socio comercial chino.


El gobierno busca acordar con un accionista del socio de IECSA un negocio por 1 millón de casas prefabricadas chinas. El volúmen del faraónico proyecto alcanzaría los $ 624 mil millones.

Liang Wengen se reunió con el Mauricio Macri el 3 de septiembre (2016) para sellar acuerdos bilaterales comerciales. El empresario chino, hasta 2014 considerado el mayor magnate de su país, ya había hecho negocios privados con el presidente argentino a través de sus inversiones en la empresa China Communications Construction Company – CCCC, de la que fue tercer inversor individual. CCCC ha participado de uniones transitorias con IECSA, la firma del presidente que hasta hace pocos días se mantuvo en manos de su primo y hoy pertenece al socio del magnate Joe Lewis.


A través de una UTE, IECSA y CCCC obtuvieron de manos de Mauricio Macri la millonaria licitación del segundo tramo del gasoducto de Córdoba por la suma de $3,039,359,016.75.


De esta manera, Wengen era el tercer accionista individual de la socia de la empresa de la familia Macri.

El millonario Liang Wengen es miembro del Comité Central del Partido Comunista Chino y aún hoy uno de los hombres más ricos de su país. Su empresa SANY es la principal fabricante de maquinaria pesada en China y, según el parte de prensa de Casa Rosada: “tiene el doble interés de construir viviendas en las provincias beneficiadas por el Plan Belgrano y de participar en el equipamiento para la generación de energías eólica y solar“. Si bien SANY no tuvo suerte en las licitaciones en proyectos de energías renovables, sus perspectivas de negocios en el nicho de casas premoldeadas son más que promisorias.

En abril de 2016, en un evento organizado en Ezeiza junto a la gobernadora Vidal, el presidente lanzó el “Plan Federal de Viviendas”. En el mismo acto, el Macri declaró que su gobierno construirá “un millón de viviendas nuevas en los primeros 4 años” reflotando su antigua promesa de campaña de entregar un millón de créditos hipotecarios a un plazo de 30 años.

“El presidente Macri anunció un compromiso de construcción de un millón de viviendas y nosotros podríamos ser parte de la solución ofreciendo, en la Argentina, una tecnología propia, no tradicional, que permite fabricar cada una de las casas en una semana. Al día siete, usted tiene su casa lista para vivir“, explicó Xu Ming, subgerente general de Sany Heavy Industry y presidente de SANY América latina a La Nación al día siguiente de la entrevista entre Wengen y Macri.


El proyecto de inversión para un millón de viviendas es de gran interés para China, que puso en marcha los preparativos para el proceso de financiación. El ministro Frigerio viajó en diciembre a Beijing a apurar los tramites y reunirse nuevamente con los chinos. En esta oportunidad el parte de prensa mencionó al “Plan Argentino de Viviendas” que tendrá, en principio, una inversión de 1000 millones de dólares y la creación de 30 mil puestos de trabajo.

Xu Ming explicó oportunamente que la inversión inicial de SANY sería de unos USD 30 millones para producir 5000 viviendas de 60 metros cuadrados por año en la provincia de Buenos Aires y, si bien el empresario intentó no brindar precisiones respecto al precio final de las casas porque los insumos locales podrían aumentar los costos, explicó que en China las casas de 60m2 salen 650 dólares/m2, y en Sudáfrica la cifra se eleva a 680.

Cada casa de 60 metros cuadrados con un costo por metro de USD 650 vale, sin contar el terreno, USD 39.000. Para entregar las primeras cinco mil viviendas, la empresa china proyecta invertir USD 30 millones. Calculando que el precio final de cada vivienda es de USD 39.000, el proyecto piloto le reportará a SANY un volumen de USD 195 millones. Un excelente negocio chino.

Y si Mauricio Macri consiguiera inversores para financiar su inconcretable sueño de construir un millón de casas, el volumen de este negocio alcanzaría los USD 39.000.000.000, que es el equivalente de $624.000.000.000.

Este panorama mantiene en alerta a sectores locales de la industria de la construcción. En tal sentido Luis Cáceres, titular de la Unión Obrera Ladrillera, denunció días atrás que, según las cifras de la Cámara Argentina de la Construcción, desde mediados de 2016 esa industria tuvo 245.466 despedidos y suspendidos. El gremialista apuntó sus cañones hacia ‘las casas chinas’ y explicó que “ese programa de viviendas de la empresa Sany Heavy Industry pone de rodillas a los trabajadores ladrilleros”.

“El Estado tiene provisto avanzar con viviendas chinas que afectarán seriamente a la construcción y de forma específica a la industria ladrillera atentando contra el trabajador, ya que las casas están compuestas de hormigón y ni un solo ladrillo local”. Sostuvo Cáceres.

Desde Misiones y Corrientes, las dos provincias cuyos gobernadores ya entraron en contacto con SANY, el acuerdo por las prefabricadas chinas generó la reacción de 25 industriales de ambas provincias que le presentaron al Ministerio de Agroindustria una propuesta local para competirle a la china SANY con mano de obra y materia prima argentina.


Por su parte Santiago Ros, titular del Instituto Provincial de Desarrollo Habitacional (Iprodha), consideró a este acuerdo como “un verdadero desastre para las economías regionales y en especial para los rubros de la construcción, que son grandes dadores de empleo“.

La mano de obra empleada en casas prefabricadas es ostensiblemente menor a la usada para la construcción tradicional, por lo que aunque se creen 30 mil puestos de trabajo, el resultado para el mercado laboral será negativo. Dos mil obreros levantan 5000 casas prefabricadas en 1 año, mientras que las materias primas hasta hoy en manos de ladrilleros y forestales, serán provistas por las grandes industrias del concreto y el acero. Casas precarias para muchos y negocios concentrados para pocos.

“Papá es un capítulo aparte”

En mayo de 2006 El Gobierno chino nombró al empresario Franco Macri “Consejero Senior para Inversiones Chinas en Latinoamérica” con el objetivo de promover la radicación de capitales en nuestro país. El Ciudadano Ilustre lleva más de dos décadas gestionando acuerdos entre ambos países y fue el principal promotor de la creación de la Cámara de la Industria y Comercio Argentino-China.

En 2010, Franco admitió a La Nación que como consejero cobra el 4% de comisión por “transformar en negocios las relaciones que cultiva con los chinos”. Si bien la nota desapareció de las paginas de La Nación, los medios que oportunamente levantaron esta declaración aún lo guardan en su histórico de 2010. La relación de Franco con China es tan fuerte que durante la cumbre del G20 en las folletería oficial, se anunció al presidente Macri con la foto de Franco.

Luego de ceder a sus hijos el usufructo de las acciones de SOCMA, Franco renunció a la presidencia de la empresa y se dedicó de lleno a su nuevo emprendimiento Macri Group, desde donde representa a las empresas chinas en argentina. El oficio del facilitador de negocios es privado y puede también ser confidencial, pero la aplicación al proyecto de construcción de un millón de viviendas de la comisión normalmente pactada en 2010 daría a Macri beneficios por $24.960.000.000.

Desde 2010 hasta la fecha, especialmente considerando la llegada de Mauricio a la Casa Rosada, es posible que la comisión del 4% para el facilitador Franco Macri haya sufrido variaciones al alza y también que el negocio, como tarde o temprano sucede con todos los negocios de la familia, haya quedado en manos de la siguiente generación. Ahora, hablemos de conflictos de intereses.

Mariana Escalada, Matías Ronconi, El Disenso.

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