jueves, 15 de septiembre de 2016

Macrilandia: Temerario ajuste.


Despidos masivos, crecimiento del desempleo, caída de salarios, flexibilización laboral. Otra vez, como en los noventa, la marcha a San Cayetano llega para reclamar y no para agradecer.

El impacto económico de la devaluación, los tarifazos y la escalada inflacionaria golpean fuerte sobre el bolsillo de los sectores que suelen visitar a San Cayetano los 7 de agosto. Este año (2016), desde su inicio, la actividad económica del país experimenta un período contractivo que volvió a instalar al desempleo como una de las principales preocupaciones de la sociedad. A propósito de la fecha santa del trabajo (San Cayetano) el Papa Francisco envió su carta pública al monseñor José María Arancedo haciendo mención “los índices de desocupación son significativamente altos” en Argentina.


Datos recientes de organismos oficiales y consultoras avalan la preocupación papal. Según informan estos estudios, la contracción económica de los primeros tres meses del año continuó durante el segundo trimestre, por lo que ya es preciso hablar de recesión. A su vez, la inflación –que durante el primer semestre 2016 superó los cálculos del gobierno para todo el año- se mantiene elevada, a índices iguales o superiores a los que existían previo a su asunción en diciembre de 2015. De hecho, el índice de julio medido por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires señala que la inflación de julio (2016) cerró en 2,5%. Es decir, nos encontramos en un escenario recesivo, con inflación elevada y con altos niveles de incertidumbre ya que aún restan definiciones y ajustes en los aumentos tarifarios que comenzaron hace algunos meses.

“¿Cómo alguien va a invertir si aún no sabe cuánto va a pagar de luz?”. La frase no pertenece a un dirigente kirchnerista sino al ex presidente del Banco Central, Martín Redrado, quien agregó que la improvisación en la materia genera los efectos contrarios a los que se buscan: “Las marchas y contramarchas generan incertidumbre”.

El 5 de agosto (2016), las tres CGT emitieron un comunicado conjunto titulado “De mal en peor” en el que denunciaron que “el tan mentado sinceramiento de la economía” ha generado “aumento de la pobreza, una brusca caída del consumo y perspectivas económicas y sociales que ensombrecen aún más el horizonte“.

En una entrevista reciente a Daniel Menéndez (Barrios de Pie), Eduardo Belliboni (Polo Obrero) y Gildo Onorato (CTEP-Movimiento Evita) publicada en el diario La Nación, tres de los principales referentes de organizaciones sociales coincidieron en que “los sectores populares fueron los más perjudicados en los últimos meses y anticiparon que la situación podría agravarse si el Gobierno no responde a sus demandas.” Desde las tres organizaciones señalan que de mantenerse el tarifazo en los servicios, la caída del empleo formal e informal y la falta de actualización de las ayudas desde el Estado, ellos “intensificarán sus reclamos en la calle”.

Sin embargo, en el oficialismo no parecen vincular sus errores de gestión con la falta de inversiones. En la última entrevista de Macri con Morales Solá, el Presidente sostiene que “no es cierto” que falte “coordinación en el gabinete (Ndr: económico)” y agrega que “es probable que se hayan cometido errores” en la implementación del tarifazo. Pero nada de eso parece incidir en la falta de inversiones productivas, al menos, no para Macri, quien renglones más abajo apunta que para atraer inversiones hacen falta: “Dos cosas. Primero, una justicia laboral más equitativa, no tan volcada a encontrarle siempre la razón a una parte. Y, después, que el peronismo se muestre racional, más comprometido con políticas permanentes de Estado”.

La mención sobre la justicia laboral tuvo su repercusión en el propio diario La Nación, que días después publicó un editorial titulado “Un cambio indispensable en las relaciones laborales” que, entre numerosas propuestas, invita a sustituir la indemnización por despido “por un sistema contributivo que ampare al trabajador del desempleo”. Al cierre del editorial se sostiene que se vive una coyuntura económica y social “muy difícil” pero que también se está “frente al enorme desafío y la oportunidad de una profunda transformación. La reforma laboral es, sin duda, uno de los puntales del cambio estructural que puede llevar a la Argentina al Primer Mundo que nunca debió abandonar”.

Dicha reforma, sin embargo, contraría el pedido de “trabajo digno” que caracteriza tanto a quienes visitan a San Cayetano cada 7 de agosto.

Depreciación del salario

Lo cierto es que, como se advierte al observar uno de los últimos informes del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), los trabajadores vienen sufriendo un claro desmejoramiento de sus condiciones laborales desde comienzos del año.

El “costo” del salario en dólares es un elemento nodal a la hora de analizar los posicionamientos y estrategias de grupos empresarios que, potencialmente, puedan llegar a interesarse por invertir en el país. Sucede que, según la óptica oficial, “Argentina continuará siendo un país atractivo para el incremento productivo e inversor en la medida en que sus costos en dólares sean lo suficientemente bajos para el mantenimiento –e incremento- de la tasa de ganancia de las grandes empresas”. Es por esto que “el análisis de la evolución de los salarios en dólares constituye una herramienta sumamente relevante” para analizar “el caso argentino”, señalan desde CEPA.

Gráfico N° 1: Evolución del salario en dólares del empleo registrado total e industrial, con proyección a partir de abril de 2016.





En el gráfico N°1 se aprecian los efectos nocivos que tuvo la devaluación de diciembre (2015) en el salario de los trabajadores. El informe de CEPA señala que “la devaluación (…) da cuenta de una caída de 34% en el salario en dólares del promedio de los asalariados del sector privado registrado y del 37% en el salario registrado en dólares de los asalariados del sector privado industrial, en el periodo comprendido entre noviembre 2015 y febrero 2016”.

Por su parte, el salario mínimo vital y móvil (SMVM) pasó de USD 576 a USD 388, reubicándose en junio a USD 445. De esta forma, la pérdida del SMVM –que es tomado como referencia para los sectores no conveniados- entre noviembre de 2015 y junio de este año es superior al 20%.

La caída del salario registrado (promedio) y el salario industrial (promedio) fue más abrupta aún, pasando de USD 1579 y USD 1879 a USD 1190 y USD 1369 respectivamente en la actualidad. Es decir, en ambos casos la caída ronda el 25%.

Despidos y suspensiones

Pero la cuestión salarial es sólo uno de los indicadores a considerar a la hora de evaluar la coyuntura del mercado laboral y sus condiciones. Los despidos y las suspensiones son otros factores de importancia ya que es conocido el carácter disciplinador que tienen estas acciones para el conjunto de los trabajadores. El propio ministro de Hacienda, Alfonso Prat Gay, lo expresó con claridad a inicios de su gestión cuando declaró: “Cada sindicato sabrá hasta qué punto puede arriesgar salarios a cambio de empleos”.

Los números de CEPA indican que durante el mes de junio hubo casi 11.000 nuevos despidos, siendo más de 9.200 de ellos en el sector privado. En total, desde diciembre hasta fines de junio, la cifra -público + privado- supera los 160.000 y trepa a casi 180.000 cuando se contabilizan también las suspensiones (ver tabla n° 1).

Tabla N° 1. Despedidos y suspendidos.






Al desagregar los despidos y suspensiones en el sector privado, se observa que de los más de 9.200 efectuados en junio, más de la mitad pertenecen a la industria (5.333). A su vez, allí se concentran en el sector frigorífico (1.175), el de electrónica y electrodomésticos (452 + 650 suspensiones), el textil (371 +450 suspensiones), el lácteo (709) y el metalúrgico (523).

Sin embargo, si analizamos el acumulado de despidos y suspensiones del sector privado desde diciembre hasta finales de junio, veremos que el sector más golpeado, claramente, es el de la construcción. De los más de 112.000 despidos en el sector privado, 58.000 corresponden a la construcción. Esto significa que el 65% de los despidos privados corresponden a la construcción (ver tabla n°2).

Tabla 2. Despidos y suspensiones en el sector privado por sector (período dic.15-jun 16).


Lo más alarmante de la actual situación no son los despidos y suspensiones que se acumulan sino que además, no se avizoran condiciones que permitan pensar en un cambio de rumbo. El país atraviesa una etapa recesiva y con alta inflación que dinamita la principal apuesta del oficialismo para revertir la situación, esto es, la posibilidad de entrada de inversión extranjera. El actual panorama con caída del consumo y una inflación superior al 30% en lo que va del año, ahuyenta a la gran mayoría de los potenciales inversores. Más allá de las fotos con sonrisas y apretones de manos con Obama, Merkel, Hollande, Pedro Pablo Kuczynski, Enrique Peña Nieto o el emir qatarí Tamim bin Hamad Al Thani, las inversiones que el primer mandatario obtuvo fruto de esas negociaciones están muy lejos del volumen que necesita para reactivar la economía.

Martín Sosa, Nuestras Voces.

1 comentario:

  1. estas compañias no arriesgan nunca su capital asi que crean una subsidiaria con una franquicia y envian las ganancias a la central pero nunca invierten dinero de ellas piden prestamos incluso a la nacion donde se instalan, y forman un pool de accionistas que no estan ligados a la empresa madre y a veces incluso cuando venden la empresa conservan el derecho de presidirla es como si no la hubieran vendido es otra estafa mas todo es turbio y dudoso indudablemente son algo mas pesado que las hipocritas damas de beneficencia..

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