jueves, 11 de agosto de 2016

UIA: Actividad industrial se desplomó 8,5% en junio (2016).


Los humores de la Unión Industrial Argentina están a una grieta de distancia de los humores del sector agropecuario. Ya en mayo (2016) informaron una caída industrial de 5% y en julio criticaba la suba de tarifas e importaciones a través de su vocal, José Urtubey:

“el Gobierno erró el diagnóstico, (al) ver que a partir del arreglo con los holdouts, iba a haber una lluvia de dólares o de inversiones. Esto requiere procesos, no tienen un efecto inmediato sobre la economía real... “Cuando (hay) un error de diagnóstico, después las medidas que se instrumentan, como el incremento tarifario o la administración del comercio, dañan el proceso de desarrollo basado sobre todo en la industria...”

Urtubey abogaba entonces por mejorar la economía “desde el desarrollo y no el ajuste” pero la política PRO de modelo agroexportador trae números y consecuencias: de acuerdo con las estimaciones del Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU), la primera mitad del año (2016) terminó con una caída de la actividad industrial "cercana al 4%".

Según la entidad, "la menor actividad impactó negativamente en el empleo industrial, con caídas del 2,1% de acuerdo a cifras oficiales". Tras la reunión de la Junta Directiva, la UIA reconoció que "los sectores y regiones de todo el país expresaron su preocupación por los incrementos en los costos industriales y la caída generalizada del mercado interno en un contexto de tasas de interés elevadas".

Durante la reunión, los industriales también criticaron la implementación del sistema "puerta a puerta" para la importación de productos a través de courriers. Los industriales expresaron su "preocupación" porque la normativa "flexibiliza el ingreso de productos de otros países en el marco de un crecimiento de las cantidades importadas". "Se remarcó que un mal control del sistema fomentará el comercio desleal", advirtió la Junta de la UIA.

Por otro lado, las autoridades plantearon su inquietud porque durante el primer semestre del año el volumen físico de las importaciones creció 9,1% en comparación con el periodo enero-junio de 2015. "Uno de los principales ítems que registró un aumento por encima del promedio fue el de bienes de consumo: en el acumulado del año subió 22,2% durante el primer semestre", se informó.

Durante la reunión (08.08.2016) muchos empresarios se preguntaban cómo, con el nivel de diálogo que existe con el Gobierno, las cosas van de mal en peor: la caída de la actividad industrial en junio fue 8,5%, se destruyeron 27.000 de los mejores empleos y la cantidad de horas extras disminuyó 8%.

El encuentro se extendió tres horas, en parte por la discusión entre quienes resistían informar esa triste realidad y los que, como José Urtubey, señalaban que había que comunicarlo como “la mejor manera de colaborar con Mauricio Macri”.

Arrancaron con un informe del ex embajador en EE.UU., hoy director de los laboratorios nacionales, Alfredo Chiariadía. Advirtió sobre lo que puede significar el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur. Aseguró que a Europa se le libera comercio por US$ 3.000 millones anuales, mientras que el Mercosur apenas podrá ingresar productos por US$ 300 millones. “Estamos en el horno”, se le escapó al expansivo Guillermo Moretti, industrial de Santa Fe.

Tal vez por eso, el secretario de Comercio, Miguel Braun, les hizo saber que analizarán la apertura comercial en 13 sectores, en negociación con cada uno de ellos y la participación de la UIA.

En eso intervino José Sorabilla (textil) al señalar que el daño ya se está produciendo. Contó que TN Platex tiene tres plantas cerradas, una más Alpargatas y en el medio, “el Gobierno abre las importaciones con las compras por internet. Argentina tiene un problema de competitividad estructural, está cara en dólares, paga impuestos altísimos y ni hablar de sus costos en fletes”, dijo. “Nadie invierte en una economía que se achica”, intervino José de Mendiguren.

En lo que fue una catarsis, José Luis Coll, de Misiones, disparó: “La gente cruza a Brasil, no solo a comprar nafta. También trae carne, a la mitad de precio”. Daniel Funes de Rioja aportó que los alimentos en Brasil salen 40% menos. Adrián Kaufmann, presidente de la UIA, comentó que una bebida en góndola paga 51% de impuestos, y un alimento, 41%. Y Alberto Sellaro (calzado), recordó que en el primer semestre el volumen de importaciones creció 9%. Lo que más subió fue el ingreso de bienes de consumo que treparon un exorbitante 22,2%.

Los números macristas no cierran o, si escuchamos a Michetti, debemos felicitar la inquebrantable gestión que apunta a bajar la inflación aumentando el desempleo y la desindustrialización.

FUENTES: Página 12, Clarín 

No hay comentarios:

Publicar un comentario