sábado, 16 de abril de 2016

¿Por qué no hay empresas estadounidenses implicadas en los Panama Papers?


Parece casual que en el escándalo de los Panama Papers se involucre a países como Rusia, Siria, China y Venezuela. Sin embargo, las dudas sobre a qué intereses responden estas filtraciones se han puesto sobre la mesa porque solo se ha revelado una mínima parte de los 11 millones de documentos y en ellos no se hace mención a ninguna empresa, político o poderoso de los Estados Unidos ni a corporaciones alemanas o del Reino Unido o Israel.

La filtración además se ha convertido en la excusa perfecta de occidente para ir en contra de estos países que difieren y no son sumisos a los intereses del imperio norteamericano.

En el caso del presidente de Rusia, Vladimir Putin, los medios de derecha del mundo desplegaron toda una campaña para asociarlo al escándalo fiscal aunque su nombre no aparece mencionado en los documentos sino el de unos amigos de la infancia.

Por eso el gobierno ruso ha denunciado una conspiración internacional para dañar la imagen del mandatario y del país. "Se hacen intentos de desestabilizar, de hacernos más dóciles y arreglarnos de la manera que les gusta", dijo Putin.

También un cuñado del presidente de China Xi Jinping aparece mencionado y la hija del ex primer ministro Li Peng así como el mandatario de Siria, Bashar al Assad.

Los documentos filtrados de la firma de abogados panameños Mossack Fonseca primero fueron obtenidos por el periódico alemán Süddeutsche Zeitung y facilitados posteriormente al Consercio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por su sigla en inglés).

Este consorcio recibe donaciones de entidades como la Open Society Foundations que preside el magnate y especulador financiero estadounidense George Soros y la Fundación Ford, que de acuerdo a lo que han indicado algunos analistas está conectada con la CIA y se ha especializado en propaganda cultural internacional desde finales de la Segunda Guerra Mundial, reseñó RT.

Las conexiones se remontan incluso a 1997 cuando se fundó el consorcio como un proyecto del Centro de la Integridad Pública que cuenta entre sus principales financiadores con la Fundación de los Hermanos Rockefeller y la Fundación de la Familia Rockefeller, entidades como la Fundación Goldman-Sonnenfeldt, la Fundación Kellogg y la corporación Carnegie de Nueva York.

Más de 20 millones de dólares recibió el ICIJ en 2014 de estos grupos poderosos.

Otra de las aristas de la revelación que no ha sido mencionada por los medios de derecha y que reveló WikiLeaks es que esta filtración fue organizada y financiada por la organización Organized Crime and Corruption Reporting Project (OCCRP) y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) con el objetivo de atacar a Rusia.

"La OCCRP estadounidense puede hacer un buen trabajo, pero el hecho de que el Gobierno de EE.UU. financiara directamente el ataque contra Putin con los 'papeles de Panamá', socava gravemente su integridad", señala WikiLeaks en la red social Twitter.

El analista político internacional, Jorge Kreiner, advirtió que este escándalo forma parte de una gigantesca maniobra "jamás antes vista" liderada por los medios de comunicación y la comunidad financiera internacional para conseguir transferir los fondos de las empresas offshore a los bancos de Estados Unidos, de Reino Unido y de Alemania.

Esta estrategia además es una puja por el control de dichos fondos localizados en los llamados paraísos fiscales, explicó el analista.

Y ya el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declaró que la solución para el problema de la evasión fiscal debe ser coordinada a nivel mundial y que este ha sido uno de los temas principales de las cumbres del G20, donde están aglutinados los principales países ricos y en desarrollo del mundo.

Además, EE.UU podría imponer más sanciones a empresas y personas de Rusia valiéndose del argumento de que los documentos revelan la violación de las penalidades impuestas anteriormente a Moscú.

El domingo se publicaron parte de los Panama Papers, una investigación impulsada por el diario alemán Süddeutsche Zeitung juto al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por su siglas en inglés) y más de 100 organizaciones de noticias.

Esta investigación se desarrolló luego de que el diario alemán recibiera en anonimato 11 millones y medio de documentos sobre las operaciones de la firma de abogados Mossack Fonseca, una gestora de sociedades offshore que opera en Panamá desde 1977 hasta el año 2015.

La información, que fue analizada durante un año por 376 periodistas de 76 países, ahora brinda detalles sobre el desvío de dinero a paraísos fiscales, precisamente para el blanqueo de capitales y la evasión de sanciones e impuestos, realizados por diferentes líderes políticos, deportistas, artistas y empresarios de varios países del mundo.

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