domingo, 17 de abril de 2016

Llueven las off shore de Macri en Panamá.


Empieza a entenderse por qué la cara de Mauricio Macri aparece en todos los diarios del mundo (sin ser Argentina potencia), por qué el ingeniero bailarín llegó a la revista TIME, corre primero en las apuestas como próximo dirigente renunciante y por qué para The New York Times el caso Macri es el más grave de todos.

Uno de los grandes logros de Jaime Duran Barba fue el de ablandar la imagen de Mauricio Macri y así lograr despegarlo de esa imagen de niño rico de Barrio Norte con la que lo asociaba parte de la sociedad. La estrategia incluyó el uso intenso de redes sociales y la presencia de su hija Antonia para mostrarlo más humano, esquivarle al conflicto promoviendo la buena onda, y hasta un fonoaudiólogo que le aconsejaba morder biromes para mejorar su dicción. Y cuando mejor posicionado parecía estar el nuevo Macri, la irrupción de los Panamá Papers, revelando su presencia en el directorio de empresas en paraísos fiscales, le dio munición gruesa a aquellos que buscan conectarlo con lo peor de las prácticas empresariales, reavivando dudas sobre su patrimonio y el grupo de empresas que lideraba su padre, Franco Macri.

Es difícil estimar con exactitud cuánta plata llegó a tener Franco Macri en los 90, cuando suculentos contratos con el Estado y su larga relación con Fiat le permitió ser uno de los grandes ganadores del proceso de privatizaciones del gobierno de Carlos Menem. En los archivos de la revista Forbes, considerada la autoridad global en el cálculo de patrimonios, figura por primera vez en 1993, con una fortuna de más de US$ mil millones. Para entonces, Sociedad Macri (Socma) era un conglomerado internacional con intereses diversos, incluyendo Sideco (que aglomeraba todo lo relacionado a obra pública), la automotriz Sevel, Movicom y la constructora Iecsa, entre otras.

Al año siguiente, Franco aparece con una fortuna de US$ 1.500 millones. El patriarca del clan Macri había puesto a su hijo Mauricio al frente de Sevel y aprovechó la ola de privatizaciones para expandirse en la distribución de GNC, la generación y transmisión de energía, la recolección de residuos, mientras que con la compra de Autopistas del Sol logró convertirse en el mayor concesionario de rutas por peaje de la Argentina.

Ya con el país cerca del abismo, Franco vuelve a figurar en la revista norteamericana en 1998 –el año de incorporación de la empresa Fleg Trading, revelada por los Panamá Papers, en las islas Bahamas–, esta vez con un patrimonio de US$ 730 millones, menos de la mitad de lo que le asignaron en 1994.

¿Cómo explicar una caída de más de 50% en tan sólo cinco años? Más allá de que las valuaciones de Forbes distan de ser perfectas, la segunda mitad de los 90 mostró a un Franco en retirada. Entre 1996 y 2008, vendió por lo menos 15 empresas, incluyendo Canale, Itron Argentina y la emblemática venta de Iecsa y Creaurban al hijo de su hermana, Angelo Calcaterra. También vale recordar que en 1997, Franco apostó por Correo Argentino, que terminó siendo su Waterloo aplastando a Socma bajo una montaña de deudas exacerbadas por la fuerte devaluación de 2002. La empresa fue reestatizada en el 2003 por Néstor Kirchner.

Y como decía el propio Kirchner, Mauricio es Macri. Para 2010, Mauricio y sus hermanos Mariano, Gianfranco, Sandra y Florencia desplazaron a Franco de Socma para tomar control de una empresa que facturaba unos US$ 500 millones al año. Quizá es por eso que causó sorpresa la última declaración jurada del ahora presidente Macri, detallando que su fortuna llegaba solamente a unos $ 53 millones.

Las offshore de la polémica

La primera sociedad offshore vinculada a Mauricio Macri que se descubrió con los Panamá Papers fue Fleg Trading, radicada en Bahamas. Según dijeron en la Casa Rosada, esa sociedad fue constituida por el padre de Macri, Franco, con el objetivo de hacer una inversión en Brasil que nunca se hizo. Allí, el actual presidente figuraba como director. Sin embargo, el primer CEO de Pago Fácil, la empresa que iba a desembarcar en el país vecino con la inversión de Fleg Trading, dijo que la firma “arrancó exitosamente”. Macri pidió a la Justicia una declaración de certeza sobre su participación en esa sociedad para que diga si cometió un delito.

El Presidente también quedó ligado al directorio de la sociedad Kagemusha, radicada en Panamá. Una tercera empresa apareció tras la declaración en tribunales del periodista Hugo Alconada Mon, de La Nación, quien reveló que existiría una sociedad llamada Macri Group Panamá, a nombre de Franco Macri. Sobre estas otras dos firmas nada comunicó la Casa Rosada.

Pero continuando las investigaciones se encuentra que el presidente, Mauricio Macri, su padre, Franco, y sus familiares no sólo son directores de una decena de offshore, sino que están relacionados con al menos otras ocho sociedades que están a nombre de sus amigos, lugartenientes y empleados. La última fue fundada el año pasado (2015) y la mayoría siguen activas.

En Fleg Trading y Kagemusha el jefe de Estado aparece como director. Además, por haber utilizado a la sociedad fantasma Opalsen estuvo procesado por contrabando y evasión impositiva. Sin embargo, el Presidente sólo reparó que de la primera nunca cobró honorarios. También aclaró que ésta se abrió para hacer un negocio que nunca se concretó, pese a que los papeles dictan que el desembarco de Pago Fácil en el país vecino fue exitoso. La declaración jurada de su padre, que Mauricio mostró hace dos semanas, tampoco demuestra eso y en ella no figuran otras de las sociedades, pese a que Franco aparece en más de una.

El conteo no finaliza allí, ya que Mauricio y Franco están involucrados en otras en las que terceros aparecen, práctica a la que acostumbran los grandes empresarios que acuden a paraísos fiscales.

Algunas de las firmas fantasmas fueron tramitadas a través de Mossack Fonseca, por lo que llegó a manos del periodista Hugo Alconada Mon una que le llamó la atención: Macri Group.

A partir de un análisis sobre su directorio se observa que se encontraban Carlo Luigi Cappelli Abelli, "lugarteniente" de Franco Macri y mano derecha del empresario. Compartía silla con Fernando Alberto Planes Villamarin, gerente de Finanzas de Sevel Uruguay, perteneciente al grupo Macri.

A los pocos meses de creada, Macri Group Panamá S.A. cambió su razón social vía Mossack Fonseca por Metro Consulting PTY, con un recambio de directores por Domenico Cappelli Tirabassi (hijo de Carlo Luigi y a la vez gerente general de Sevel Uruguay), su esposa Juana O'Reilly Aroza, y con la continuidad de Fernando Alberto Planes Villamarin. Luego de esto, abrieron una cuenta bancaria en Suiza, según cuenta Alconada Mon.

En una investigación conjunta con el portal www.infoeconomico.com, el sitio El Destape encontró otras siete empresas en las que figuran los mismos y otros empleados y amigos de los Macri.

Fue así que se fundó Cap Loren Panamá S.A. con Mossack Fonseca en 1999, luego disuelta. En el directorio está Domenico Cappelli, pero sin el apellido de la madre para que sea más difícil el entrecruzamiento, costumbre de los ejecutivos que saben operar offshore. Además de Juana O'Reilly Aroza y Fernando Planes la dirigen Armando Amasanti, presidente de Sevel en Argentina y procesado junto a Mauricio por el contrabando agravado de autos a fines de los noventa, y Sergio Hernan Mora Viera, gerente de Sevel Argentina antes de la creación de Cap Loren.

Otras empresas:

-Orion Alliance Corporation: abierta en 2013. Allí aparecen Gustavo Gorini, hijo del presidente de Sevel Uruguay, otra vez Fernando Planes, y Victor Meerovich, contador uruguayo que aparece en varias offshore.

-Atoll Services Group Inc: desde 2007. Tiene al presidente de Sevel Uruguay, compañía que sigue existiendo y que pertenece al Grupo Macri, Juan Carlos Gorini Sambade, su hijo Gustavo Alejandro y a Miguel Antonio Del Castillo Massaferro, presidente de Iveco Uruguay, firma que es parte de Sevel.

-Pymore Ventures Holding SA: desde 2010. Allí están Fernando Planes, Alejandro Cappelli, hijo del lugarteniente de Franco, y Meerovich.

-Danae Alliance Company SA: abierta el año pasado con Domenico Cappelli, Fernando Planes y Meerovich. Directorio repetido.

-Aspent Portfolio SA: también vigente desde 2015 con el mismo directorio que la anterior.

-Rockford Holding Group SA: desde 2011. Allí aparecen el propio Carlo Cappelli, su hijo Domenico, y Juan Carlos Gorini Sambade junto a su hijo Gustavo.

3 comentarios:

  1. Hay una pequeña imprecisión en el post. Donde dice "que buscan conectarlo con lo peor de las prácticas empresariales del menemismo", debe decir "que buscan conectarlo con lo peor de las prácticas empresariales". No importa si son o no menemista: casi todos los medianos a grandes empresarios son iguales, más allá de la ideología.
    Buen blog. Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. @Diego: Cierto. Gracias por el aporte.

    ResponderEliminar