lunes, 14 de marzo de 2016

Escrache a Macri en su visita a Rosario.


Como se supo, Macri decidió hacer frente a los ya clásicos escraches ante cada una de sus apariciones públicas. Desde que se anunció su visita a Rosario distintas organizaciones sociales se congregaron en red para realizar un ruidoso repudio a su visita y provocar un verdadero caos de tránsito.


De allí el descomunal operativo de seguridad que se adueñó de plazas y calles de la ciudad desde la noche anterior. Doble y triple vallado que garantiza el no contacto del presidente con la gente con 300 efectivos de la Policía de la provincia de Santa Fe (entre ellos, de la Guardia de Infantería y las Tropas de Operaciones Especiales, TOE), que cubrieron los trayectos por la calle y la Bolsa de Comercio (donde Macri almorzó), otros 300 efectivos de Gendarmería Nacional (a cargo de la Facultad de Derecho), 50 efectivos de Prefectura y hasta un camión hidrante (que no se veía desde hace muchos años). Es de notar la casi nula participación de la Policía Federal.


Cabe remarcar que por manifestaciones de diversas organizaciones sociales, hay interrupciones en la circulación en diversas calles aledañas a la facultad, por lo que se recomienda evitar circular por la zona.


Así, Macri encabezó la inauguración del ciclo lectivo en la sede de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) en medio de una multitudinaria manifestación en su contra que se congregó desde las 9 de la mañana. Habló poco y se lo notó al tanto de las manifestaciones.


El avión que trasladó al presidente y su comitiva aterrizó a las 11.40 en el aeropuerto Islas Malvinas de Fisherton, y desde allí se trasladó en un helicóptero de Prefectura Naval.


Apenas faltaban dos minutos para que dieran las 12 del mediodía cuando el mandatario ingresó a la casa de altos estudios. Antes de acceder al aula Magna, fue recibido por el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz; el rector de la UNR, Héctor Floriani, y Marcelo Vedrovnik, decano de Derecho.


Junto a esas autoridades, a quienes se sumó la intendenta de Rosario Mónica Fein, el jefe de estado se ubicó en el centro del escenario.


En la previa a la visita, Cambiemos había convocado al acompañamiento de su líder. En boca del diputado provincial del Pro, Federico Angelini se planteó que “aquel que tenga ganas de participar y darle la bienvenida al presidente, que vayan a la plaza con banderas celestes y blancas para no partidizar un evento que es de todos, no de un espacio político”.



Hubo algunos cruces verbales, insultos y amenazas que no pasaron a mayores entre los citados oficialistas y los manifestantes autoconvocados.



Las protestas giraron en torno a distintos reclamos: despidos registrados en ámbitos públicos y privados, la criminalización de la protesta, la clausura de paritarias, el impuesto a ganancias, la política de ajuste y el presupuesto educativo.

DISCURSO DE MACRI EN LA CAMARA DE COMERCIO DE ROSARIO
UN MAL TRAGO PARA MACRI EN ROSARIO
JUAN FARINA NO VOTÓ NI ADHIERE A MACRI

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