martes, 15 de marzo de 2016

Conectar Igualdad: El negocio detrás del Cambio.



Mientras los trabajadores despedidos del Conectar Igualdad no cobran desde 2015, pese a que los fondos estaban previstos incluso en las provincias, el Grupo Clarín y Microsoft ya pujan por entrar en el programa como proveedores de contenidos.

El desmantelamiento del programa Conectar Igualdad por parte del gobierno nacional oculta una serie de operaciones comerciales en cadena. Pero además omite un dato clave que sus trabajadores despedidos –y que no cobran sus haberes desde 2015– acaban de conocer: “La gestión anterior firmó la resolución por los sueldos de enero a abril de todas las provincias con los fondos garantizados. La plata la tienen y no corresponde que la usen para otra cosa”, denuncian. Mientras tanto, dos poderosos grupos económicos o acaso más se disputan cuál podría ser el proveedor de contenidos educativos del programa que se está desguazando. Microsoft y Clarín son los principales beneficiarios que se perfilan, sobre un mapa donde los profesionales de veintidós de las veinticuatro provincias no perciben sus salarios desde diciembre. El agua parece ir en dirección a un solo molino: el de las corporaciones. La sequía en los bolsillos de los trabajadores ya lleva tres meses.



A la suma de indignaciones que acumulan los despedidos de Conectar Igualdad se agregó en las últimas horas la noticia que recibieron sobre los dos últimos sueldos que debían cobrar: enero y febrero. Por la información que manejan, el dinero está disponible. Pero ellos no vieron un peso. Desde diciembre no cobran en la mayoría de las provincias, con excepción de dos: Córdoba y La Pampa. En ambas ya percibieron los dos primeros sueldos de 2016. Y tienen una promesa de continuidad. Pero las veintidós provincias restantes siguen en un limbo donde se combinan el no pago y la falta de respuestas sobre la continuidad del programa.

Es el caso de quince equipos de trabajadores de otras tantas provincias más la CABA. En Chaco, Jujuy, Catamarca, Entre Ríos, Corrientes, Neuquén, Chubut, Río Negro, Tierra del Fuego, San Luis, Santiago del Estero, Santa Cruz, Santa Fe, San Juan, Tucumán y la Ciudad de Buenos Aires están sin cobrar desde diciembre, sin los contratos firmados y no obtuvieron respuesta sobre la continuidad de Conectar Igualdad.

A estos dieciséis distritos deben sumarse cinco más donde tampoco perciben sus haberes desde diciembre, siguen sin contrato y el único paliativo es que les avisaron que el programa seguirá: son Buenos Aires, Misiones, Salta, La Rioja y Formosa. La situación más crítica la vivieron los trabajadores de Mendoza. Fueron despedidos igual que en otros lugares del país, no cobraron los salarios caídos y les comunicaron que si Conectar Igualdad se mantiene serán convocados otra vez. Hasta ahora, apenas fueron reincorporados ocho técnicos. En la provincia se repartieron 270 mil netbooks desde 2010 y las que se rompieron serían reparadas por estudiantes de escuelas técnicas mendocinas.

Algunos equipos pedagógicos como el central, con 60 despedidos, recibieron la noticia de que si continuaba el programa cambiaría de nombre. Las movilizaciones y protestas no solo se produjeron frente al Palacio Sarmiento, en el corazón de Barrio Norte, a una cuadra de Santa Fe y Callao. También se replicaron en Jujuy para pedir la permanencia de los trabajadores en sus puestos y en Córdoba, donde se le arrancó al ministerio local un acta compromiso por la continuidad de los programas nacionales.

En este último caso, alrededor de un centenar de trabajadores se convocaron frente a la cartera educativa provincial por la información confusa que llegaba desde la Nación y el temor de que no se iniciaran las actividades en los Centros de Actividades Infantiles (CAI) y Centros de Actividades Juveniles (CAJ) o que no continuaran los programas Conectar Igualdad, Fines y Planes de Mejoras Institucionales (PMI).

El presidente Mauricio Macri había dicho el jueves pasado (10.03.2016) durante un acto en el partido bonaerense de Merlo: “Vamos a seguir con Conectar Igualdad, es un programa que está bien”. Incluso fue más allá: “Estas herramientas son absolutamente necesarias. La conectividad debe llegar a todas las escuelas; necesitamos conectar más de 40 mil establecimientos, que no tienen conexión”. Desde el Ministerio de Educación que conduce Esteban Bullrich las señales iban en otro sentido. Un día antes, se había reprimido a los despedidos durante un acto a las puertas del Palacio Sarmiento. Pedían la reincorporación a sus puestos de trabajo.

En este marco de aparentes contradicciones y conflictividad laboral creciente –también hubo siete cesantías en el programa Educ.ar– se sabe que hay actores privados jugando su propio partido. Están a la expectativa de lo que pase con programas como Conectar Igualdad. Sus trabajadores sostienen que “un vaciamiento de dicho sector implica la desaparición de contenidos como Primaria Digital. Sería como convertir una política pública en una empresa de reparto de electrodomésticos”.



Entre los contenidos que se privilegiarían aparecen los de Tinta Roja, una editorial promovida por el Grupo Clarín, y Shape the Future, del gigante Microsoft. Bullrich ya le ha dado negocios al primero. Cuando era ministro porteño de Educación le concedió cerca de 1800 dólares por cada netbook destinada al denominado Plan Sarmiento a través de la empresa Prima. En línea con esta política, ni siquiera Facebook se quedaría afuera del reparto con su desarrollo Facebook at Work, que piensa adaptar el gobierno nacional a través de su Ministerio de Modernización. Pero cinco millones y medio de netbooks podrían hibernar si Conectar Igualdad queda desmantelado o reducido a la nada en sus contenidos pedagógicos. O, en todo caso, si esos equipos continuaran operativos, su propuesta educativa sería reemplazada por otras que ofrece el libre mercado, donde las grandes corporaciones son las dueñas de la pelota.

Gustavo Veiga, Página 12, 14 de marzo 2016.

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