viernes, 19 de febrero de 2016

Por primera vez desde Macri usan reservas para frenar el alza del dólar.


El Gobierno puso finalmente en marcha la anunciada política de flotación sucia que se había abstenido de aplicar desde la asunción de Macri, al invertir el Banco Central (BCRA) u$s 41,3 millones de las reservas para bajarle la fiebre al dólar.

La aparición del ente que comanda Federico Sturzenegger en la plaza cambiaria se produjo cuando la marcada tendencia a la devaluación que venía mostrando el peso en las últimas semanas había comenzado a acelerarse en un mercado que desde el 17 de febrero (una vez que el precio mayorista del dólar superó los $ 15) había comenzado a manejarse más desinhibidamente.

La intervención oficial llegó poco antes de las 14, cuando el precio del billete para operaciones mayoristas había alcanzado los $ 15,16. Luego la cotización bajó  a $ 15,0250 antes de registrar un leve rebote final, que dejaría el cierre en esa plaza a $ 15,06, es decir, aún 0,6% por encima del cierre previo.

A nivel minorista, el billete, que había llegado a ofrecerse para la venta a $ 15,30 en bancos y casas de cambio céntricas, retrocedió hasta cerrar a un promedio de $ 15,24, acompañando el repliegue final del mayorista, pero marcando a la vez un nuevo máximo nominal.


"El mensaje es claro: el Gobierno no quiere un dólar arriba de $ 15 antes de que cierren las paritarias clave. No es casual que la primera intervención haya llegado un día después de una reunión de gabinete y en la que fue evidente la creciente inquietud por la inflación", interpretó convencido un operador. "Me parece que la idea del BCRA era aplazar esta decisión lo máximo posible, pero la inflación, que es un tema que empieza a preocupar cada vez más, lo obligó a salir", coincidió el economista de Cesur, Amílcar Collante.

Pero en el BCRA tienen otra mirada. "Buscamos darle volatilidad a una plaza que se había acostumbrado a moverse en una sola dirección, ignorando incluso la conducta de la divisa en otros mercados", apuntó una fuente de la entidad. Aludía así a un fenómeno vislumbrado: que el dólar mantenía y acentuaba su tendencia al alza en la plaza doméstica aun cuando un cambio de enfoque en la evaluación de la Reserva Federal de EE.UU. lo había comenzado a debilitar nuevamente en el resto de los mercados.


La intervención significó la primera pérdida de reservas del BCRA generada por operaciones para influir sobre el valor del tipo de cambio desde la asunción de Macri y llegó en un mes en que éstas caen US$ 819 millones.

2 comentarios:

  1. ¿"Buscamos darle volatilidad", dijo? Debe ser el mismo que hizo el grafiquito en Excel.

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  2. Jajaja, exactamente lo contrario. Cada vez que hablan denotan sus fines. Necesitan anclar un dólar que depende del ánimo de los muchachos del agro.

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