sábado, 20 de febrero de 2016

Las paritarias docentes en la tapa de los diarios.


Tal como fueran sus inicios en la presidencia de Boca Juniors, la impericia e inexperiencia de Macri y sus equipos CEO sigue su tránsito pisando en falso, tropezando y en contramarchas. Desde la misma asunción y el ansiado bastón presidencial, pasando por la fallida visita a la inundada Concordia, la falsa captura de los Lanatta, los dólares que no llueven, los decretos para imponer jueces, los papelones de Davos, el nepotismo PRO, los escraches en Morón y Quilmes, los tarifazos confusos y divididos y las "ganancias" que los trabajadores no iban a pagar, el equipo de marketing presidencial viene rezagado.

Ahora el caso (uno de los más resonantes) es la paritaria docente y tampoco se eludió el papelón. Con la idea fija de no provocar mayores conflictos hasta marzo, el Ministro de Educación Esteban Bullrich avanzó en un acuerdo que, a través de una radio, el propio presidente tachó.

La reunión entre los representantes de Ctera, Sadop, UDA, AMET y CEA, los cinco sindicatos docentes con representación nacional, el ministro Bullrich y su par de Trabajo, Jorge Triaca, que ya había sido suspendida una vez para “acercar detalles”, estaba prevista finalmente para ayer (19.02.2016) al mediodía, en el edificio de la cartera laboral. Fue cancelada el jueves (18.02.2016) a última hora de la noche, sin explicaciones. En el encuentro se iba a oficializar la propuesta que había presentado el Gobierno el martes pasado y había cosechado el visto bueno de las organizaciones gremiales: un incremento del 40,1% para el salario inicial, a pagarse en dos tramos, febrero y julio, que elevaría el sueldo del maestro que recién se inicia de los actuales $6060 a $8500, incluyendo un aporte adicional del Fondo de Incentivo Docente (Fonid), según informaron entonces los docentes tras reunirse con Bullrich.

Pese a que el ministro intentó instalar que la mejora estaba dentro de los parámetros previstos por el oficialismo, el porcentaje de aumento generó malestar dentro del Gobierno y en las provincias. Ayer (19.02.2016), a la hora en que debía llevarse a cabo la suspendida reunión, el presidente Macri habló con una radio (amiga) y manifestó que los acuerdos salariales tendrán un límite bastante lejano a lo que se había ofrecido desde su propio Gabinete en un primer momento: “La paritaria debe estar de 25% para abajo”, dijo Macri, argumentando que un acuerdo superior sería perjudicial para los gobernadores. “Queremos llegar a un acuerdo y ayudar desde el gobierno nacional pero no interferir como pasó en los últimos diez años, que se fijaba una paritaria y no importaba lo que pasaba en las provincias”, se justificó Macri, que no explicó sin embargo la oferta anterior, que se mantuvo vigente al menos durante 48 horas.

En el mismo sentido, el ministro Bullrich intentó explicar la marcha atrás diciendo que desde el gobierno nacional plantearon que “se vayan cerrando las negociaciones en las provincias y después cerrar la nacional”, al revés de lo que se hizo en los últimos años y vaciando de sentido la institución de la paritaria nacional, cuya finalidad, desde que se implantó durante el gobierno de Néstor Kirchner, fue marcar a la vez una pauta y un piso salarial para los diferentes distritos provinciales, que son los que negocian con los gremios docentes en función de sus capacidades financieras. Para Bullrich, la propuesta que él mismo había presentado y acordado con los docentes “entorpecía las paritarias provinciales”.


La reacción de los cinco sindicatos docentes fue inmediata: ayer brindaron una conferencia de prensa conjunta y repudiaron la marcha atrás del Gobierno y exigieron una pronta resolución del conflicto. “El gobierno nacional pone en riesgo el comienzo del ciclo lectivo”, denunciaron a través de un documento que sostiene que “la dilación de la firma de la propuesta significa dañar la buena fe en la negociación paritaria y lesiona la discusión salarial en las provincias”, y que “la demora es un intento de poner techo a las negociaciones salariales provinciales”.

Los docentes advirtieron además que, de no formalizarse la propuesta hecha en forma verbal, el Gobierno incurrirá en “una evidente irresponsabilidad” que “no tiene antecedentes en ninguna de las negociaciones paritarias anteriores”. Por eso, se declararon en “estado de alerta y movilización” y exhortaron a “las autoridades nacionales a tener una actitud responsable ante millones de alumnos y sus familias, que esperan la solución urgente de esta situación”. El transcurso de la conferencia de prensa fue enturbiado por la presencia de dos policías de civil que fueron rápidamente identificados por los presentes y retirados del lugar.

El problema desvive al Gobierno que, justamente, trabajó mediáticamente 60 días, para llegar a las paritarias en su condición (20-25%) con un pronóstico de inflación de 40%, tarifazos, devaluación contínua y fuga de divisas.

Esta es la razón por la que las tapas de los diarios argentinos de hoy se diferencian de Clarín y La Nación que no hacen mención al escandaloso papelón.







Todos los diarios ponen en tapa el conflicto gremial que pone en suspenso el inicio del ciclo lectivo 2016 mientras que Clarín y La Nación (blindaje y cogobierno) miran otra cosa. La otra cosa, además, es poner en tono festivo la condena endeudatoria del país.



No hay comentarios:

Publicar un comentario