martes, 23 de febrero de 2016

El escándalo de la UIF.


Ya vimos la polvareda levantada cuando, en enero 2016, la estrategia comunicacional del gobierno dejó ver a la prensa los candidatos propuestos por Macri para presidir la UIF (Unidad de Información Financiera). Lógicamente, los candidatos a presidente, Mariano Federici, y a vicepresidente, María Talerico, fueron impugnados (aquí puede leerse por qué).

No obstante, como viene ocurriendo, el gobierno siguió sordo en su marcha y publicó en el Boletín Oficial el decreto 233/2016 (26.01.2016) para poner en sus cargos sendos funcionarios observados.

Días después, el 22 de febrero, mientras Macri anunciaba un proyecto de "modernización del Estado", en el edificio de la Unidad de Investigación Financiera (UIF) oficiales de la Policía Federal informaban desde la puerta y con lista (negra) mediante, el despido de 100 de los 240 empleados con los que contaba el organismo, entre los que se encontraban especialistas que estuvieron a cargo de investigar el lavado de activos de empresas como el HSBC, el Grupo Clarín y Papel Prensa.

Entre los supuestos "despedidos militantes" se destaca la cesantía de María Celeste Schiaffino, directora de Asuntos Jurídicos de la UIF, quien se desempeñaba hace más de doce años en el organismo creado en 2001, y había firmado como apoderada de la unidad dictámenes en causas vinculadas contras el banco HSBC y Clarín, entre otras firmas.

Un caso similar es el de Nicolás Gómez, que desarrollaba tareas desde hace más de cinco años en la Dirección de Análisis de expedientes, una de las áreas más sensibles de la UIF, y registró, con su teléfono celular, el momento en el que Carlos Piantanida -su superior- lo notificaba de su despido, sin darle ninguna precisión ni argumento al respecto:



Estos despidos se dieron en el marco de una política de desmantelamiento de la Unidad de Investigación Financiera que comenzó a tomar forma a partir del desembarco de Mauricio Macri en Casa Rosada, quien decretó la llegada de Mariano Federici a la presidencia del organismo.

Agreguemos que Federici fue, hasta hace unos meses, abogado del FMI, con un estrecho vínculo con el estudio de Juan Félix Marteau a través de la Fundación Finint, uno de los principales litigantes contra la propia UIF que hoy conduce. Marteau fue defensor del Grupo Clarín y JP Morgan en la megacausa que se tramita en el juzgado federal de Sergio Torres, por la fuga y lavado de unos 5 mil millones de dólares.

Además, Federici es presidente de Grano de Mostaza, una organización no gubernamental que "promueve la integración e inclusión social en igualdad de condiciones mediante programas de desarrollo educativo y social", y que cuenta con el auspicio de empresas como el HSBC, entidad financiera denunciada por la UIF por fugar más de 3500 millones de dólares al exterior.

No olvidemos tampoco que en este mismo mes de febrero (2016) el Banco Central, conducido ahora por el funcionario procesado Federico Sturzenegger, despidió al gerente operativo que llevaba adelante los sumarios contra bancos y empresas investigados por supuestas infracciones a la ley penal cambiaria y conductas irregulares en materia financiera, decisión que se suma al despido de un grupo de inspectores abocados al control de entidades financieras y el allanamiento de cuevas.

DESMANTELAR LA UIF (Página 12)
OTRA BUENA NOTICIA PARA LOS BANCOS (Página 12)

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